13 de julio de 2007

España/Uruguay.- Sanguinetti, Premio Internacional de la Fundación Cristobal Gabarrón a una Trayectoria Humana 2007

VALLADOLID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

El ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti fue galardonado hoy con el Premio Internacional de la Fundación Cristóbal Gabarrón (FCG) a una Trayectoria Humana 2007, según el fallo del jurado reunido hoy en Valladolid, que otorgó el galardón por unanimidad.

En su fallo, el jurado recordó la trayectoria de Sanguinetti, nacido el 6 de enero de 1936 en Montevideo (Uruguay), licenciado en Derecho y Ciencias Sociales, periodista y político de Uruguay, quien antes de la dictadura fue ministro de Industria y Comercio (1969-1971) y de Educación (1972), campo en el que impulsó reformas de gran calado.

El galardonado fue protagonista principal en la transición a la democracia junto a otras personalidades y partidos políticos. Fue presidente de la República en dos ocasiones, la primera de ella entre 1985 y 1990, cuando promocionó la reconciliación y la paz interna en la sociedad uruguaya.

En la segunda (1995-2000) destacan las reformas en economía y educación y su liderazgo en la Comunidad Iberoamericana. Es doctor Honoris Causa por diversas universidades, ha publicado numerosos libros y escribe habitualmente en distintos medios de comunicación de Iberoamérica y Europa.

Así lo destacó el presidente de Honor del Club Roma, Ricardo Díez Hochleitner, quien presidió el jurado, que estuvo integrado además por el presidente de Caja Duero, Julio Fermoso; el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva; el director de la Fundación Tres Culturas, Enrique Ojeda Vila; y el director general de Desarrollo del Diario ABC, Emilio Ybarra Aznar.

Los miembros del jurado fallaron el premio a favor del ex presidente de Uruguay tras haber estudiado las 49 candidaturas pertenecientes a Alemania, Bulgaria, Colombia, Estados Unidos, España, Francia, Gran Bretaña, Israel, Marruecos, Portugal, Rusia y Uruguay.

El presidente del jurado indicó que con el galardón se hace "honor" a una trayectoria realmente coherente con los valores y principios que siempre defendió Sanguinetti, un "ejemplo y una guía" para todos los países y en especial para Iberoamérica.

Por su parte, Enrique Ojeda señaló la importancia de que los valores que representa Sanguinetti los haya defendido tanto en su vida privada como en la pública y su importancia para la transición a la democracia en Uruguay en los años ochenta, cuando no era tan "fácil" como puede parecer ahora y supo llevar a su país a un periodo de paz interna.

El alcalde de Valladolid también explicó que en un momento en el que se debate sobre la figura de la transición en España se puede pensar en cierto paralelismo entre Adolfo Suárez y Sanguinetti, personajes que supieron inculcar paz y la reconciliación entre diferentes sectores sociales.

Julio María Sanguinetti es miembro de una familia de extracción burguesa y orígenes italianos. Tras licenciarse como abogado en 1961 compaginó la práctica legal con la profesión periodística. Desde 1953 escribía en prensa.

Los medios en los que trabajó estaban vinculados al Partido Colorado (PC) que tenía como rival al Partido Nacional (PN) o Blanco, conformando un bipartidismo que ha dominado la política uruguaya durante toda su historia. En 1963, con 27 años, Sanguinetti consiguió el acta de diputado nacional por el departamento de Montevideo en la lista colorada.

Al año siguiente fue miembro de la delegación uruguaya que participó en Ginebra de la fundación de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (CNUCED). En 1966 fungió de miembro redactor e informante del proyecto de reforma constitucional y desde 1967 figuró en el equipo asesor del presidente colorado Jorge Pacheco Arecco para los asuntos relacionados con la Organización de Estados Americanos (OEA). En 1969, fue nombrado ministro de Industria y Comercio, función que desempeñó hasta 1971, cuando pasó a hacerse cargo de la misión comercial uruguaya en la URSS.

En marzo de 1972 el nuevo presidente, también del PC, Juan María Bordaberry Arocena, le trajo de vuelta al Ejecutivo como titular de Educación y Cultura. Aquel mismo año, Sanguinetti fue miembro fundador de la Comisión Nacional de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural de la Nación.

GOLPE DE ESTADO

La quiebra del orden constitucional por las Fuerzas Armadas en junio de 1973 le privó de sus cargos en el Gobierno y en la Cámara de Representantes, donde había renovado su escaño por última vez en 1971. En 1976 fue inhabilitado para desempeñar cualquier actividad política.

En los años siguientes se dedicó al periodismo, desde un punto de vista crítico con el Gobierno de facto en varios medios, y a la promoción de actividades culturales y deportivas como presidente del Centro Regional de la Unesco para el Fomento del Libro en América Latina (1975-1984) y vicepresidente del popular Club de Fútbol Peñarol.

Después del rechazo en referéndum del proyecto constitucional del 30 de noviembre de 1980 y restituidos sus derechos políticos el 29 de junio de 1981, Sanguinetti encabezó la delegación del PC en las negociaciones partidistas con los militares con vistas a una transición pacífica y ordenada a la democracia, que culminaron con la firma, el 3 de agosto de 1984, del denominado Pacto del Club Naval.

En 1983 fue elegido secretario general del Comité Ejecutivo del PC y en agosto de 1984 obtuvo la nominación mayoritaria para las elecciones presidenciales del año siguiente, que habían de poner fin a 12 años de dictadura. El 25 de noviembre de 1984 Sanguinetti venció con el 31,2 por ciento de los votos.

Sanguinetti consiguió rehabilitar la imagen de un partido que encerraba una gran diversidad ideológica y cuyos sectores más conservadores habían respaldado el golpe de Estado de 1973. Levantó las prohibiciones que pesaban sobre los partidos y los dirigentes que se habían opuesto activamente a la dictadura y amnistió a los presos políticos.

En el orden exterior, relanzó las relaciones con España y restableció los contactos con los países comunistas. En un ámbito más cercano, el 26 de mayo de 1987, como colofón de varias reuniones preparatorias, suscribió con su colega de Argentina, Raúl Alfonsín, el Acta de Montevideo, acuerdo decisivo para impulsar la integración económica regional conforme a los objetivos trazados por la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi). Así, fue incluido en un proyecto librecambista e integrador que dio como origen a Mercosur en 1991.

En el capítulo económico, su Gobierno se planteó como tarea prioritaria frenar la deuda exterior, que contaba con una cifra enorme y ya en el primer tramo de su mandato la economía uruguaya vio indicadores positivos, aunque después, hacia el final de su mandato, empeoró.

Perdió las elecciones en 1990 pero cuatro años más tarde fue el precandidato más votado en las primarias del PC y ganó las elecciones presidenciales. Formó un gobierno de coalición en un marco de alianzas que le permitió sacar adelante los presupuestos del Estado hasta el final de su mandato, la reforma de la Ley de la Seguridad Social y la reforma de la Constitución.

En 2000 concluyó su mandato y entregó la banda presidencial a su correligionario Jorge Batlle, vencedor de las elecciones de 1999, tras lo que siguió siempre activo en el periodismo y el mundo cultural. Su vínculo con España se ha consolidado como director de seminarios organizados por la Universidad Complutense de Madrid y conferenciante en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander.

El galardón, una obra original en oro de 18 quilates de Cristóbal Gabarrón, será entregado junto a los otros ocho premiados de otras tantas categorías en el Teatro Calderón de Valladolid. La gala se desarrollará el 19 de octubre y en ella se conmemorará además el XV aniversario de la creación de la Fundación.