2 de mayo de 2007

España/Venezuela.- La familia del inmigrante gallego, liberado con signos de deshidratación, asegura que no pagó rescate

Su hijo afirma que "cabe dentro de las posibilidades" que decidan regresar a Galicia debido a la inseguridad en Venezuela

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 2 May. (EUROPA PRESS) -

El empresario de origen gallego Manuel Negreira Trigo, uno de los tres que estaban secuestrados en Venezuela y que fue liberado hoy mismo, presenta síntomas de deshidratación, aunque está "bien", recuperándose en su domicilio en el estado venezolano de Zulia, según indicó a Europa Press su hijo José Negreira, quien aseguró que no pagaron "ningún rescate" a los secuestradores.

José Negreira, uno de los dos hijos del primer matrimonio del emigrante ya liberado, afirmó que su familia carece de recursos para afrontar el pago de los 70.000 euros de rescate que le exigían los captores de su padre. "Simplemente lo soltaron, no tenemos ese dinero", aseveró.

Manuel Negreira Trigo, que lleva 51 años en Venezuela desde que emigró desde su Carballo (A Coruña) natal, se encuentra en su domicilio con suero para paliar la deshidratación que le diagnosticó el médico que le practicó un reconocimiento y que diagnosticó que, tras un mes de secuestro, no sufre mayores secuelas que una pronunciada pérdida de peso.

Según relató a sus más allegados, Negreira Trigo no fue maltratado, pero sus captores "no le daban la comida adecuada" para el problema gástrico que padece, por lo que está "muy muy delgado" y la deshidratación es consecuencia de que "estuvo dos días sin beber ni comer", por lo que cuando lo recogieron "casi no podía ni hablar".

HORAS CAMINANDO

Su hijo José relató a Europa Press que su padre estuvo retenido en una zona boscosa y tras ser liberado, estuvo caminando "entre seis y siete horas" hasta que la pasada madrugada llegó a una casa abandonada, donde se refugió hasta que amaneció y dio la voz de alerta.

Vecinos de la zona le proporcionaron algunos alimentos y líquidos e incluso "le prestaron 10.000 bolívares" para que llamase a sus familiares, que lo fueron a recoger al punto indicado para trasladarlo a su domicilio, donde se recupera.

Tras sufrir este secuestro, la familia Negreira expresó su "felicidad", y reconoció que debido a la inseguridad que padece Venezuela, con una ola de secuestros que también afecta a otros dos emigrantes gallegos, están barajando la posibilidad de regresar a Galicia.

José Negreira indicó que su padre ya estaba pensando en visitar "este año a Galicia", pero puntualizó que, tras la experiencia del secuestro, aún tienen que hablar con él para ver "el pensamiento que trae" y "sentarse a hablar toda la familia".

"Si el viejo quiere viajar a España, haremos lo imposible para que sea así", aseveró tras reconocer que "cabe dentro de las posibilidades" que la familia decida retornar a España, aunque indicó que "no está nada decidido".

FAMILIA GALLEGA

Por otra parte, la cuñada del empresario, Manuela Calvo, que reside en su pueblo natal, Carballo, explicó a Europa Press que en torno a las 14.00 horas recibieron una llamada de los hijos de Negreira, en la que les explicaron que acababan de recoger a su padre, al que trasladaban a un hospital para realizarle un chequeo médico.

Manuela Calvo, que está casada con José Antonio Negreira, hermano del emigrante gallego, destacó la "felicidad" que vive la familia tras su liberación.

La Embajada Española en Caracas informó de que Manuel Negreira fue liberado "sano y salvo", justo el día en que se cumple un mes desde que fue secuestrado en el estado venezolano en el que reside, Zulia. Aunque por el momento no han trascendido más detalles de la liberación, las primeras informaciones apuntan a la posibilidad de que la familia pagase un rescate a los captores.

En la última semana fueron secuestrados otros dos empresarios de origen gallego, Alberto Cid Souto, originario de Ourense, y Francisco Muradás, natural de Forcarei (Pontevedra), de los que continúa sin saberse su paradero. La embajada explicó que continúan trabajando para descubrir el paradero en donde se encuentran los dos gallegos que siguen retenidos, con el objetivo de recuperarlos "sanos y salvos", aunque por el momento su liberación "sigue pendiente".