26 de marzo de 2015

¿Cómo funciona la caja negra de un avión?

¿Cómo funciona la caja negra de un avión?
REUTERS

MADRID, 26 Mar. (Notimérica) -

   Dos días después del accidente del avión Airbus 320 de Germangings, estrellado en los Alpes franceses, continúan las incógnitas sobre este trágico suceso que ha costado la vida de 150 personas. Qué sucedió durante los 8 minutos en los que la aeronave descendió es la pregunta que ronda la cabeza de miles de personas y de los investigadores.

   Afortunadamente, muchas de las respuestas pueden encontrarse en las cajas negras del avión, donde ahora mismo están depositadas las débiles esperanzas de los familiares. Los equipos de rescate han conseguido recuperar una de ellas, por lo que han podido averiguar algunas informaciones.

   Parece imposible comprender cómo un objeto estrellado a cientos de kilómetros es capaz de resistir y conservar datos en perfecto estado. Quizás, habría que empezar por averiguar qué es una caja negra.

   La caja negra, que a pesar de llamarse así es de color naranja, registra la actividad de los instrumentos y las conversaciones mantenidas en la cabina durante las últimas horas de vuelo. Su función es almacenar datos que, en caso de un accidente, permitan analizar lo ocurrido en los momentos previos.

   Todos los aviones comerciales de gran tamaño llevan dos cajas negras: la grabadora de voces de cabina, que recoge las conversaciones de la tripulación de vuelo y los sonidos procedentes de la cabina, y el registrador de datos de vuelo, que anota la altitud del aparato, su velocidad con respecto al aire, su rumbo y otras lecturas instrumentales.

   La caja recuperada en el caso del accidente del A 320 de Germangings es la que contiene el grabador de voz.

   ¿Cómo son las cajas?

   Ambos aparatos pesan alrededor de 4,5 kilos y están fabricadas de acero inoxidable y titanio. Su tamaño es similar al de una caja de zapatos y son de color naranja para poder reconocerlas fácilmente en caso de siniestro.

   Están recubiertas de una armadura de acero con aislante térmico y se colocan en la cola del avión porque es el lugar que estadísticamente mejor resiste a un accidente.

   ¿Cómo funcionan?

   La cápsula que las protege puede resistir una temperatura de 1.100 ºC durante al menos media hora, impactos de 3.400 veces la fuerza de la gravedad, y la presión que experimenta un objeto sumergido a una profundidad de hasta 6.100 metros.

   Disponen de una pequeña baliza que emite una señal de radio durante un período de hasta 90 días, antes de quedarse sin batería, y que puede ser captada por un radar hasta dos kilómetros por encima del nivel del mar.

   Se trata de un dispositivo creado para aguantar un enorme impacto y resistir lo máximo posible ante cualquier condición.

   ¿Quién fue su creador?

   Los primeros registradores de vuelo se empezaron a usar a finales de los años 1950 y se les llamó cajas negras, denominación que perdura hasta hoy en día, incluso después de haber sido pintadas de color naranja.

   Su denominación proviene del hecho de que, cuando una caja negra se vuelve necesaria, es porque ha sucedido un accidente aéreo. Fue el científico australiano David Warren, miembro del Laboratorio de Investigación Aeronáutica de Melbourne, quien inventó este sistema.

   El primer modelo fue construido en 1957 y se probó en un avión en 1960.