16 de febrero de 2007

Guatemala.- La CSI denuncia que la violencia contra sindicalistas continúa en Guatemana con dos nuevos asesinatos

MADRID, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Internacional Sindical (CSI) denunció esta semana que la violencia contra sindicalistas en Guatemala continúa, ya que se registraron otros dos asesinatos y "no es la primera vez que este organismo denuncia la violencia y presiones antisindicales que imperan en el país".

El pasado 6 de febrero, Walter Aníbal Ixcaquic Mendoza y Norma Sente de Ixcaquic, miembros del sindicato Frente Nacional de Vendedores de Guatemala, organización afiliada a la Federación Sindical de Trabajadores Independientes (FESTRI) y a la CGT, resultaron muertos "trayendo de nuevo el luto a otras dos familias guatemaltecas, al movimiento sindical nacional y a todo el sector sindical a nivel regional e internacional".

Hace dos semanas una delegación conjunta de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) y de la CSI visitó Guatemala para ejercer presión sobre las autoridades del país centroamericano con el fin de que se esclarezca el asesinato del dirigente de los trabajadores portuarios (STEPQ) Pedro Zamora Álvarez, ocurrido el 15 de enero y aún sin resolver. En una queja oficial ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la ITF y la CSI reclaman que se investigue "a fondo" el asesinato de Zamora.

Guatemala, es, a día de hoy, "un país donde no existe el estado de derecho, donde los crímenes más viles quedan sumidos en la total impunidad y donde las instancias gubernamentales encargadas de resolverlos no hacen nada para garantizar el cumplimiento de las leyes que velan por la seguridad y la vida de los guatemaltecos", señala la CSI. Más de 6.000 personas murieron asesinadas en 2006.

La CSI insta una vez más a las autoridades de Guatemala a que lleven a cabo "una investigación exhaustiva" de estos dos nuevos asesinatos, que detengan a los culpables intelectuales y materiales y los lleven ante la justicia. Según adelanta, si eso no ocurre, la CSI se verá obligada a enviar una nueva queja a la OIT.