17 de octubre de 2006

Guatemala.- El Gobierno reconoce la desaparición forzada y las torturas al comandante Efraín Bámaca en un acto simbólico

CIUDAD DE GUATEMALA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Guatemala realizó un acto simbólico ayer con el que reconoció la desaparición forzada y las torturas en 1992 contra el comandante guerrillero Efraín Bámaca. Este reconocimiento se enmarca dentro de los actos de reparación que dictó la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su sentencia de 25 de noviembre de 2000.

En el acto estuvo presente la familia del guerrillero y su esposa, la abogada estadounidense Jennifer Harbury. En su intervención, la abogada aseguró que no descansará en su intento por llevar a los responsables de la muerte de su esposo ante un tribunal.

La CIDH decidió entonces por unanimidad que "el Estado violó, en perjuicio de Efraín Bámaca Velásquez, el derecho a la libertad personal consagrado en el artículo 7 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el derecho a la vida consagrado en el artículo 4 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

La sentencia, sin embargo, reconoció que no se violó el derecho a reconocimiento de personalidad jurídica consagrado en el artículo 3 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

"Aunque la captura fue legítima porque se dio en el marco del combate contra el ejército, hay una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que manda al estado a reconocer los hechos", dijo el comisionado presidencial para los derechos humanos, Frank La Rue.

Bámaca, conocido como 'comandante Everardo', fue capturado en marzo de 1992 durante un combate entre el ejército y el frente guerrillero Luis Ixmatá, de la Organización del Pueblo en Armas, que buscaba derrocar al gobierno para instalar un sistema marxista.

Según la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) fue torturado cerca de dos años y medio antes de ser ejecutado. Además, la Corte IDH determinó en 2002 que se le negó ser procesado ante una corte de Guatemala.

"Esa es una parte de la sentencia que queda pendiente: dar justicia en el caso y que se siga un proceso judicial a los responsables de la tortura y encontrar los restos de Bámaca o al menos saber qué pasó con él", añadió La Rue.