17 de marzo de 2007

Guatemala.- Los policías acusados de asesinar a tres diputados salvadoreños buscaban droga cuando les asaltaron

CIUDAD DE GUATEMALA, 17 Mar. (EP/AP) -

Los policías guatemaltecos acusados de matar el pasado mes de febrero a tres diputados salvadoreños y su conductor en Guatemala buscaban drogas en el vehículo de las víctimas, de acuerdo a la declaración realizada por otro agente ligado al crimen y principal testigo del caso.

"Temo por mi vida, estuve cuatro días detenido ilegalmente en (el hotel) Royal Palace", aseguró ayer el ex detective de la Dirección de Investigación Criminal (DINC), Marvin Contreras, en una breve comparecencia ante los medios después de declarar cuatro horas ante un juez en Ciudad de Guatemala.

En su declaración, Contreras afirmó ante el juez que él fue testigo de cómo sus compañeros detectives buscaban "un cuadro" en el vehículo de los diputados. El abogado del detenido, Julio Zúñiga, aclaró luego que en la jerga policial 'un cuadro' es una cantidad de droga.

Asimismo, el abogado indicó que pedirá al Ministerio Público que acoja a su defendido como testigo protegido, mientras Contreras solicitó que la información --que dio al juez y luego a los medios-- sea trasladada al "presidente de El Salvador (Tony Saca) y al Ministerio Público de El Salvador", ya que teme por su vida y su familia.

"La información que proporcioné ayudará a resolver el caso", sentenció. Contreras también aseguró ante el juez que vio cómo uno de sus compañeros compró la gasolina con la que fueron quemados los tres diputados el 19 de febrero.

La fiscalía pidió la captura de seis policías con relación al crimen, incluido Contreras. Uno de ellos sigue prófugo y los otros cuatro fueron ejecutados en una prisión de máxima seguridad seis días después del asesinato de los tres diputados.

Los diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano de la gobernante Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) Eduardo D'Aubuisson, William Pichinte y Juan Ramón González, junto con su conductor, fueron asesinados y calcinados dentro de su automóvil el 19 de febrero, en un camino rural de Guatemala ubicado a unos 30 kilómetros al sureste de la capital.

Tres días después del asesinato, el presidente guatemalteco, Óscar Berger, dijo que la información que él tenía sobre el caso apuntaba a grupos de traficantes con nexos "en ambos países".

El director de la Policía, Erwin Sperissen, incluso aseguró a un medio local que el policía que está prófugo habría servido de enlace entre los agentes que cometieron el asesinato y un grupo de delincuentes que trafica con drogas en un departamento cercano a la frontera con El Salvador y que habría ordenado el asesinato.

Contreras declaró que fue citado por su jefe en la DINC para acudir a una gasolinera donde vio el vehículo de los parlamentarios y el que los policías usaron para secuestrar a sus víctimas.

Sin embargo, sostuvo que él se retiró antes de que sus compañeros se fueran del lugar. También afirmó que a esa gasolinera llegó una camioneta BMW con matrícula salvadoreña con los números 351.

Además, el ex detective declaró al juez que se entregó cuatro días antes de que las autoridades lo presentaran a la prensa y lo llevaran ante el juez. Durante ese tiempo, relató, estuvo detenido en un hotel en el centro de la ciudad. Luego, añadió, fue llevado a una casa propiedad de un asesor del ministro de Gobernación.

El presidente guatemalteco, quien visitó ayer San Salvador, aseguró a los periodistas presentes que "estamos haciendo los esfuerzos extraordinarios a nuestro alcance para lograr avanzar en la investigación y poder capturar y someter a la justicia a aquellos que hayan tenido vínculos con este hecho".

Por su parte, su homólogo salvadoreño respondió que "también esperamos que estas investigaciones caminen lo más pronto posible para darle no solo a los familiares (de las víctimas), sino a ambos países, la verdad que estamos esperando".