11 de mayo de 2011

Haití.- Organizaciones internacionales esperan un rebrote del cólera en Haití coincidiendo con la temporada de lluvias

PUERTO PRÍNCIPE, 11 May. (Reuters/EP) -

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y la Organización Panamericana de Salud (OPS) han alertado este miércoles de que los cooperantes en Haití se están preparando para un rebrote de la epidemia de cólera coincidiendo con la temporada de lluvias.

Los primeros aguaceros han llevado a un incremento de los casos de cólera en algunas zonas, después de unas 5.000 personas hayan fallecido desde octubre como consecuencia de esta enfermedad, que se transmite por el agua y la alimentación y provoca fuertes diarreas. No obstante, las agencias de cooperación no prevén que se alcance el alto nivel de contagio y mortalidad registrado durante las primeras semanas.

La portavoz de la OCHA, Emmanuelle Schneider, ha admitido que "más agua significa más cólera y la sanidad en el país aún es muy débil". Por este motivo, ha pedido "una mayor vigilancia" y ha alertado de que pueden registrarse más casos en las zonas sur, sureste y oeste de Haití, incluida la capital, Puerto Príncipe.

En este sentido, una coordinadora de la OPS y la OMS, Esther van der Woerdt, ha explicado que la lluvia y los ciclones que pueden llegar en las próximas semanas amenazan con ser "bastante problemáticos".

Naciones Unidas se encuentra en el punto de mira en Haití a causa del cólera, ya que las investigaciones realizadas apuntan que fue introducida en el país caribeño por los 'cascos azules'. El organismo, sin embargo, alega que no existen pruebas concluyentes.

Schneider ha recordado que la ONU y otras organizaciones de carácter humanitario necesitan más financiación para cubrir los 175 millones de dólares (unos 123 millones de euros) con los que quieren responder al cólera y los 950 millones de dólares (670 millones de euros) requeridos tras el devastador terremoto de enero de 2010. La primera cantidad, la del cólera, sólo ha sido cubierta en un 48 por ciento, mientras que en el caso de la respuesta al terremoto el porcentaje es incluso menor, del 20 por ciento.

"Necesitamos más dinero", ha dicho Schneider, ya que a finales de año todavía permanecerán unas 500.000 personas en campamentos de refugiados. El seísmo causó más de 300.000 víctimas mortales y dejó a 1,5 millones de personas sin hogar.