17 de octubre de 2006

Honduras.- Los maestros públicos inician mañana una huelga para exigir nueve meses de salario que les debe el Gobierno

TEGUCIGALPA, 17 Oct. (EP/AP) -

Unos 61.000 maestros públicos de Honduras paralizaron hoy trabajo de forma indefinida para exigir al Gobierno el pago de nueve meses de salario. Cerca de de 2,5 millones de niños y adolescentes permanecerán sin clases por la huelga.

Los huelguistas están concentrados en los colegios estatales de las principales ciudades del país, especialmente en Tegucigalpa y San Pedro Sula, a unos 180 kilómetros al norte de la capital.

"Así estaremos hasta que el gobierno acceda a nuestras demandas", dijo la portavoz de la Federación de Organizaciones de Maestros, Fanny Álvarez. Esta organización es la que auspicia la huelga y agrupa a seis organizaciones de profesores de educación primaria y secundaria en Honduras.

"Nuestra movilización es de solidaridad con muchísimos colegas que padecen desde febrero una situación calamitosa porque el gobierno no les paga sus sueldos... y eso es inhumano e injusto", añadió.

Según Álvarez, el Estado debe el salario, desde hace nueve meses, a por lo menos 7.000 maestros en todo el país. La cantidad asciende a 4,1 millones de dólares.

La portavoz indicó también que "los afectados llegarán mañana a Tegucigalpa para protestar de manera masiva contra el gobierno... y así estaremos hasta lograr que tengan el dinero que se les adeuda".

Álvarez dijo que "la Secretaría de Educación no se ha comunicado aún con nosotros, lo que quiere decir que no le interesa resolver el problema".

La Secretaría de Educación adujo públicamente la causa del conflicto a que un fallo en el sistema informático borró las planillas de los educadores afectados.

En agosto, los educadores paralizaron durante dos semanas sus actividades. Las huelgas por las mejoras salariales del cuerpo de maestros se vienen registrando periódicamente en el país desde hace 44 años.

El sueldo promedio de un maestro es de 350 dólares al mes. El Gobierno asegura que en los últimos cinco años los docentes han impartido sólo 93 días de clases anuales a causa de sus frecuentes paros generalmente por mejores condiciones de vida, cuando la ley los obliga a 200 días.