3 de abril de 2007

Iberoamérica.- El BID apuesta por el apoyo a la iniciativa privada para consolidar el mercado de los biocombustibles

Éstos son una "oportunidad transformadora" porque atraerán inversión, desarrollo y trabajo a las zonas rurales en situación de pobreza

MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) acaba de lanzar una batería de proyectos para fomentar el desarrollo de los biocombustibles en Latinoamérica y luchar contra el cambio climático, tomando como eje principal la iniciativa privada, según anunció ayer el presidente de esta institución, Luis Alberto Moreno, con motivo de la reunión organizada por la Comisión Interamericana de Etanol en la sede del Banco en Nueva York.

Moreno indicó que los biocombustibles constituyen "una oportunidad transformadora" para América Latina y el Caribe ya que "pueden atraer inversión, desarrollo y trabajo a las zonas rurales con altos niveles de pobreza, reduciendo a la vez la dependencia de combustibles fósiles importados". "Nuestra misión radica en generar oportunidades económicas y dar una mayor calidad de vida a las personas con menos ingresos", explicó.

El presidente del BID también alertó sobre las expectativas "poco realistas" que se están generando en torno a los biocombustibles por lo que destacó que "el Banco está analizando cuidadosamente los aspectos relacionados con los costes, los subsidios, las condiciones laborales y el impacto medioambiental".

En su discurso, Moreno hizo alusión a Brasil, país líder en la producción de biocombustibles, en donde el BID trabaja para fomentar las inversiones del sector privado con el propósito de triplicar su capacidad de producción para el año 2020.

Asimismo, el Banco está ofreciendo sus servicios a Colombia, Costa Rica y El Salvador dado que también producen y exportan biocombustibles. En el caso de Colombia, la Corporación Interamericana de Inversiones del BID estudia financiar a una empresa local que produce biocombustible a base de aceite de palma, gracias a la cual se obtendrían hasta 100.000 toneladas de combustible anuales.

En Costa Rica y El Salvador, el Banco está llevando a cabo diversos estudios para que los Gobiernos de ambos países alcancen su objetivo de reemplazar el 10 por ciento de su actual consumo de gasolina por etanol.

Por otro lado, en el marco de esta estrategia, Moreno anunció que el BID pondrá en marcha un Programa de Energía Limpia al que destinará 300 millones de dólares (224 millones de euros) para desarrollar proyectos de energía renovable y eficacia energética en toda la región, haciendo especial hincapié en las inversiones a pequeña escala.

La Comisión Interamericana de Etanol se creó en 2006 para difundir información sobre etanol, facilitar las inversiones privadas en los biocombustibles y promover la creación de un mercado mundial de biocombustibles. Cerca de 250 representantes empresariales y gubernamentales asistieron al encuentro en el que también se presentó el estudio 'Un Modelo de Energía Limpia en el Continente Americano', realizado a petición del BID por la consultora Garten Rothkopf.

El documento analiza el mercado de los biocombustibles hasta el año 2020, evaluando su desarrollo en medio centenar de países de todo el mundo y las futuras tendencias al tiempo que ofrece recomendaciones para mantener la competitividad del sector en la región.

'RALLY' DE LA BIOENERGIA

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo del BID, Daniel Zelikow, también presente en el acto, hizo alusión a la presencia del Banco en el Rally 'Greaseball Challenge' que recorre desde el pasado domingo y hasta el 25 de abril Estados Unidos, México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá y Costa Rica --país en el que se encuentra la meta-- para concienciar a la población de las ventajas de los biocombustibles.

"Este Rally es una excelente manera de publicitar el potencial de los biocombustibles en nuestra región, no sólo como alternativa energética sino como herramienta de desarrollo", recordó Zelikow, que indicó que el BID patrocina a una de las participantes, la académica en bioenergía, Suzanne Hunt, del Instituto Worldwatch.

Hunt, que conduce una camioneta Volkswagen del año 1981 que se mueve utilizando grasa, obtendrá su combustible de los desechos de grasa que generan los comedores, restaurantes de comida rápida, supermercados, fábricas y granjas que encuentre a lo largo del camino.

Precisamente a lo largo del Rally, los conductores conocerán diversos proyectos de bioenergía para identificar los obstáculos y desafíos que se deben superar. "Necesitamos poner en marcha este mercado desde las bases, tomando en cuenta tanto los aspectos medioambientales como los sociales para hacer inversiones sostenibles", aseguró Hunt.

Al final de la carrera, todos los vehículos se donarán para recaudar dinero con el que se puedan llevar a cabo pequeños proyectos de biocombustible en América Central. Los participantes esperan recaudar 20.000 dólares --casi 15.000 euros--.