17 de abril de 2006

Iberoamérica.- Cuatro de cada diez personas de América Latina y el Caribe viven en situación de pobreza

BRASILIA, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

Cuatro de cada diez personas de América Latina y el Caribe, es decir, unos 52 millones, viven en situación de pobreza, según informó hoy la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) en su documento 'La protección social de cara al futuro: Acceso, financiamiento y solidaridad'.

Para la CEPAL, sin embargo, vivir en la pobreza no es sólo carecer de los ingresos necesarios para cubrir necesidades básicas, sino que también significa la exclusión social, que impide una participación plena en la sociedad, según informa la agencia brasileña 'Adital'.

Por ello, la Comisión plantea la necesidad de contar con programas sociales que permitan paliar las manifestaciones inmediatas de la pobreza, a la vez que intervenir en sus factores más estructurales, mediante la promoción de la formación de capital humano, mitigando la reproducción intergeneracional de la pobreza. En este contexto, el documento examina las iniciativas más recientes en materia de programas sociales en la región, con énfasis en dos modalidades de intervención de amplia cobertura en los últimos años.

En primer lugar, los programas de emergencia vinculados al empleo, orientados a aliviar los efectos devastadores de las crisis económicas o desastres naturales; y , por otra parte, los programas de transferencias condicionadas, los cuales combinan el alivio de la pobreza en el corto plazo (mediante transferencias) con objetivos de largo plazo a través del desarrollo simultáneo de distintos componentes del capital humano de las personas (educación, salud, alimentación).

En relación con los programas de empleo, la CEPAL anota como un desafío constante conseguir dotar a los beneficiarios de nuevas capacidades productivas para no quedar reducidos a un papel asistencial. Se recomienda así fortalecer la capacidad de adquisición de habilidades y hábitos de trabajo, junto a una mayor articulación con las políticas productivas.

BALANCE POSITIVO

El balance de los programas de transferencias condicionadas es en general positivo, dado el extenso nivel de cobertura alcanzada en algunos países y sus efectos en términos de mayor escolaridad y número de visitas preventivas a centros de salud, por lo que la CEPAL recomienda la ampliación de estas experiencias.

No obstante, el documento también plantea una serie de desafíos que debieran superarse, tales como un rol más activo por parte del Estado en la incorporación de los beneficiarios, la necesidad de una oferta de servicios básicos adecuada y de calidad que acompañe la mayor demanda de educación o salud resultante, la incorporación de normas explícitas de egreso, y el fomento de políticas productivas, como complemento a la formación de capital humano.

El informe de la CEPAL destaca la importancia de crear una "institucionalidad social" que dé continuidad en el tiempo a las iniciativas (evitando su reemplazo constante y permitiendo su consolidación), permita una coordinación e integración de los sectores involucrados (logrando sinergias positivas y evitando la superposición de iniciativas), y fomente la transparencia en el accionar del Estado (por ejemplo, evaluando la efectividad de las intervenciones).