8 de mayo de 2016

Iberoamérica ante el embarazo adolescente

Iberoamérica ante el embarazo adolescente
PIXABAY

Por María José Madarnás, editora de Maternidad Fácil

MADRID, XX (Notimérica)

América Latina es la única región del mundo en la que la tasa de fecundidad entre adolescentes sigue creciendo en las últimas tres décadas. Según un informe llevado a cabo por la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ), un 7,3% de los embarazos de la región se producen entre jóvenes de 15 a 19 años.

Unas cifras que resultan preocupantes cuando se tiene en cuenta que, en la región de América Latina y el Caribe, uno de cada cinco habitantes tiene entre 10 y 19 años de edad.

Estas cifras hacen que Latinoamérica sobresalga por ser una de las regiones del mundo con mayor número y porcentaje de adolescentes embarazadas, tan solo por detrás del África subsahariana.

A nivel regional, Centroamérica ostenta el primer lugar en las estadísticas.

Según un informe de la Cepal, Nicaragua es el país latinoamericano con mayor porcentaje de embarazos adolescentes: una de cada cinco mujeres embarazadas es adolescente, un 19,9%.

Casi al mismo nivel, con un 19,7%, le sigue la República Dominicana. Tercero queda Ecuador con el 17%.

En cambio, el país con menor porcentaje de embarazos entre adolescentes es Uruguay, con un 9,5%. Los otros dos países de la región que presentan los porcentajes más bajos son Costa Rica con el 11,1% y Perú con el 11,5%.

En México, el 31,2% de las chicas de 15 a 19 años son activas sexualmente y más de la mitad de ellas (hasta un 56%) han estado embarazadas. Estas cifras convierten a México en el país de la OCDE con más embarazos tempranos.

En Argentina, el 24,2% de las jóvenes tienen hijos. Esto supone cerca de un millón de mujeres entre los 14 y los 24 años que ya son madres, según datos de la ONU y el Banco Interamericano de desarrollo.

El problema de los embarazos adolescentes no remite pese a los esfuerzos en políticas públicas y en difusión de la educación sexual. Según los datos, sigue retrocediendo la edad media de iniciación a la sexualidad, siendo de entre 13 y 14 años en los varones y entre 15 y 16 en las mujeres.

Los embarazos adolescentes tienen consecuencias muy relevantes en la posibilidad de acceder a mejor educación y por tanto a trabajos mejor remunerados.

Pero además hay que tener muy en cuenta las consecuencias para la salud de madres y bebés. Las tasas de mortinatalidad y defunción la primera semana de vida del bebé son un 50% más elevadas cuando las madres son menores de 20 años que cuando tienen entre 20 y 29 años.

En cuanto a las madres, el riesgo de muerte a causa de complicaciones durante el parto o abortos espontáneos, es cuatro veces más elevado en las adolescentes menores de 16 años que en las mujeres veinteañeras.

Más información sobre las complicaciones graves de un embarazo en la adolescencia aquí.