27 de febrero de 2007

Iberoamérica/UE.- Unas 250 toneladas de cocaína procedentes de la región andina entran cada año en la UE

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

A pesar de las cientos de miles de hectáreas de cultivos ilegales de arbusto de coca erradicadas en los últimos años en Sudamérica, unas 250 toneladas de cocaína de la región andina entran cada año en la Unión Europea (UE).

Así lo destaca el Informe Anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), el organismo de la ONU encargado de vigilar el cumplimiento de los tratados internacionales en materia de drogas.

En el documento, correspondiente a 2006, se recuerda que Sudamérica sigue siendo la principal fuente mundial de cocaína, a pesar de haberse reducido el potencial de producción de esa droga en la región.

En 2005, las mayores superficies de cultivo ilícito de arbusto de coca se siguieron registrando, en orden descendente, en Colombia, Perú y Bolivia, y en toda la subregión andina la superficie de cultivos de arbusto de coca aumentó ligeramente, de 158.000 a 159.600 hectáreas, de 2004 a 2005.

Una ligera disminución de esas plantaciones en Bolivia y Perú se vio compensada por un aumento en Colombia, el mayor productor de cocaína en el mundo, precisa el informe.

En este país, los cultivos ilícitos de coca aumentaron en 6.000 hectáreas, hasta las 86.000 en 2005, pese a que ese año se erradicaron más de 170.000, lo cual refleja que las plantaciones ilegales se extendieron rápidamente a otras zonas, sobre todo a las regiones fronterizas con Ecuador y Venezuela.

En Perú, los cultivos ilícitos disminuyeron un 4 por ciento, hasta las 48.200 hectáreas, entre 2004 y 2005, a lo que ha contribuido la erradicación de 12.000 hectáreas en 2005, mientras que entre enero y agosto de 2006 se erradicaron plantaciones ilegales de coca en otras 8.000. También se redujeron los cultivos ilícitos en Bolivia, hasta las 25.400 hectáreas en 2005, un 8 por ciento menos que el año anterior.

FABRICACIÓN

En cuanto a la fabricación de coca, Colombia es el su mayor productor de la región, con un volumen de clorhidrato de cocaína incautado de 168 toneladas, superior en casi 50 veces a la suma de las incautaciones de Bolivia y Perú.

Muy moderadamente, en un 3 por ciento, disminuyó la fabricación potencial de cocaína en Sudamérica, que abastece al mercado negro de Estados Unidos y Europa, donde se registra su mayor demanda.

"Todos los años entran unas 250 toneladas de cocaína a la Unión Europea", en su mayor parte transportada por mar desde Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Venezuela y Suriname", subraya el informe, de acuerdo a datos aportados por la Oficina Europea de Policía (Europol).

En Venezuela el volumen de cocaína incautada aumentó en 2005 un 87 por ciento frente a 2004, y totalizó las 58,4 toneladas, a las que se sumaron otras 23 toneladas en los primeros nueve meses de 2006, según los datos de Naciones Unidas.

"La mayoría de las remesas interceptadas se destinaban a España y Reino Unido", añade el informe. La JIFE destaca que los narcotraficantes "se están volviendo más especializados e incluso ofrecen sus servicios a otros grupos delictivos. Suelen utilizar adelantos tecnológicos en materia de comunicaciones y transporte para impedir que se descubran sus actividades".

CORREOS DE LA DROGA

Asimismo, advierte del creciente uso de "niños como vendedores de drogas callejeros" en Ecuador, donde el aumento del narcotráfico va acompañado "de olas de delitos violentos, entre ellos secuestros y guerras de pandillas juveniles".

En Brasil se ha descubierto como nueva tendencia "el uso de correos para transportar drogas de Brasil a Sudáfrica, y de allí a Europa y Australia".

Por otro lado, entre 40 a 60 toneladas de cocaína pasan de contrabando cada año por Paraguay, país que se mantiene así como un punto importante de "reexpedición de remesas de cocaína" a otros mercados.

Si bien el problema de la cocaína centra el apartado para América del Sur del informe, la JIFE también destaca que, en cuanto a la demanda de drogas ilícitas, la más consumida en el subcontinente es el cannabis, con Chile a la cabeza.

Asimismo, se incautó heroína en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Venezuela y Uruguay, mientras que son varios los países sudamericanos que muestran una "tendencia creciente a utilizar sedantes y tranquilizantes con fines no terapéuticos".