Imágenes secuenciales de fetos expuestos a Zika revelan que la mayoría tiene un desarrollo cerebral normal

Imágenes secuenciales de fetos expuestos a Zika revelan que la mayoría tiene un desarrollo cerebral normal
28 de noviembre de 2018 CHILDREN'S NATIONAL HEALTH SYSTEM

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Imágenes de ultrasonido (US, por sus siglas en inglés) realizadas durante el embarazo y después del parto revelan la mayoría de las anomalías cerebrales relacionadas con el Zika que experimentaron los bebés expuestos al virus del Zika durante el embarazo, según un estudio de cohorte prospectivo publicado en la edición digital de este lunes de 'JAMA Pediatrics'. Algunos bebés expuestos al Zika cuyas imágenes habían sido normales durante el embarazo tenían anomalías cerebrales leves detectadas por imágenes de US y por resonancia magnética (IRM) después de nacer; pero la neuroimagen secuencial también reveló que la mayoría de los fetos expuestos al Zika presentaban un desarrollo cerebral normal.

"Una combinación de IRM prenatal y US fue capaz de detectar anomalías cerebrales relacionadas con el Zika durante el embarazo, brindando a las familias información oportuna para prepararse para las posibles necesidades de atención complejas de estos bebés", señala la autora principal del estudio, Sarah B. Mulkey, neurólogo fetal neonatal en el Sistema Nacional de Salud Infantil estadounidense.

"En nuestro estudio, detectamos anomalías cerebrales leves en la neuroimagen postnatal en bebés cuya imagen era normal durante el embarazo. Por lo tanto, es importante que los médicos continúen monitorizando el desarrollo cerebral de los bebés expuestos al Zika después del nacimiento", aconseja.

A mediados de octubre de 2018, casi 2.500 mujeres embarazadas en Estados Unidos estaban infectadas con Zika (infección confirmada en el laboratorio) y aproximadamente 2.400 de ellas habían dado a luz, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

Aunque más de 100 bebés de Estados Unidos nacieron con defectos de nacimiento asociados con Zika, la gran mayoría de los bebés de Estados Unidos expuestos al Zika aparentemente eran normales al nacer. El estudio de neuroimagen secuencial que dirigió el doctor Mulkey busca determinar el espectro de hallazgos cerebrales en los bebés expuestos al Zika en el útero utilizando tanto US como IRM antes y después del nacimiento.

El equipo de investigación internacional inscribió a 82 mujeres en el estudio desde el 15 de junio de 2016 hasta el 27 de junio de 2017. Todas habían estado expuestas al Zika durante el embarazo; todas menos unoa experimentaron síntomas clínicos en la edad gestacional media de 8,2 semanas. De ellas, 80 mujeres vivían en o cerca de Barranquilla, Colombia, y estuvieron expuestas allí al virus Zika y otras dos de un estudio de Estados Unidos estuvieron expuestas a la enfermedad principalmente transmitida por mosquitos durante el viaje a las zonas calientes de Zika.

Todas las mujeres se sometieron a IRM fetal y US durante el segundo y/o tercer trimestre del embarazo. Después de que nacieron sus bebés, se les hizo a los niños una resonancia magnética cerebral y US craneal. Se analizaron las muestras de sangre de madres y bebés para detectar el virus Zika utilizando la reacción en cadena de la polimerasa y serología.

DISCERNIR DAÑO CEREBRAL DESDE LAS 18 SEMANAS DE GESTACIÓN

La resonancia magnética fetal fue capaz de discernir el daño cerebral relacionado con el Zika desde las 18 semanas de gestación y detectó anomalías cerebrales fetales significativas que no se aprecian completamente en las imágenes de US. En un caso, la US se mantuvo normal mientras que la RM fetal sola detectó anomalías cerebrales. Tres fetos (4 por ciento) tenían anomalías cerebrales fetales graves compatibles con la infección por Zika, que incluían dos casos de heterotopias y malformaciones en el desarrollo cortical, y un caso de encefalocele parietal, malformación de Chiari II y microcefalia.

Un total de 75 bebés nacieron a término. Un embarazo se terminó a las 23 semanas de gestación debido a la gravedad de las anomalías cerebrales fetales. Un feto con imágenes normales murió durante el embarazo y un recién nacido que nació con anomalías cerebrales fetales significativas murió a los de 3 días de edad.

La US craneal y la RM cerebral se realizaron en la mayoría de los bebés cuyas imágenes prenatales habían sido normales. Siete de 53 (13 por ciento) de los niños expuestos al Zika tuvieron anomalías cerebrales leves detectadas por IRM después del nacimiento. En contraste, la US craneal postnatal fue mejor para detectar cambios de vasculopatía lenticulostriada, quistes en el plexo coroideo del cerebro (células que producen líquido cefalorraquídeo), germinolíticos/quistes subependimales y calcificaciones, que se observaron en 21 de 57 (37 por ciento) bebés.

"La neuroimagen secuencial reveló que la mayoría de los fetos expuestos al Zika tenían un desarrollo cerebral normal. Trágicamente, en una pequeña cantidad de embarazos, las anomalías cerebrales relacionadas con el Zika fueron bastante graves --resume el doctor Mulkey--. Nuestros datos respaldan la recomendación de los CDC de que se realice US craneal después del nacimiento de los bebés expuestos al Zika. Además, existe una clara necesidad de seguir a estos bebés a lo largo del tiempo para evaluar si las anomalías cerebrales que vemos en las imágenes afectan al lenguaje, la motricidad y las habilidades sociales".

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