24 de julio de 2013

Unas 150.000 personas reciben al Papa Francisco en el Santuario de Aparecida

RIO DE JANEIRO (BRASIL), 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

Unas 150.000 personas esperaban este miércoles bajo el frío y la lluvia al Papa Francisco en el Santuario de Aparecida a donde ha llegado en torno a las 10,00 horas (15,00 horas en España) tras tomar primero un avión hasta el aeropuerto de San José Dos Campos y después un helicóptero hasta el Santuario. Estaba previsto que el Papa realizara todo el trayecto en helicóptero, pero no ha podido ser así debido al mal tiempo.

Antes de celebrar la Misa en la Basílica, Francisco se ha detenido a rezar en la capilla dedicada a los 12 apóstoles, donde se encuentra expuesta la pequeña imagen de la Virgen de Aparecida. Delante de la Virgen y en gesto de oración, ha rezado en silencio durante unos minutos para después pronunciar una plegaria. "En vuestras manos pongo mi vida", le ha dicho a la Virgen.

No se trataba de la primera vez que el Papa Francisco pisaba el Santuario de Aparecida pues hace seis años estuvo allí con motivo de la V Conferencia General de los Obispos Latinoamericanos y del Caribe, de la que salió el conocido como 'Documento de Aparecida' redactado por el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio. Tampoco es el primer Papa que acude al Santuario sino el tercero pues ya viajaron hasta allí Juan Pablo II y Benedicto XVI.

En la homilía, el Papa Francisco ha invitado a inculcar a la juventud los valores de la solidaridad, la perseverancia, la fraternidad y la alegría para enfrentarse a "tantos ídolos que se ponen en el lugar de Dios" como "el dinero, el éxito, el poder o el placer".

Además, ha animado a mantener tres actitudes: la esperanza -para afrontar las dificultades "por grandes que parezcan"--; la sorpresa de Dios y la alegría -pues, según ha señalado, el cristiano "nunca está triste" ni "tiene el aspecto de quien parece estar de luto perpetuo"--.

"Es cierto -ha admitido-- que hoy en día, todos un poco y también nuestros jóvenes sienten la sugestión de tantos ídolos que se ponen en el lugar de Dios y parecen dar esperanza: el dinero, el éxito, el poder, el placer. Con frecuencia se abre camino en el corazón de muchos una sensación de soledad y vacío y lleva a la búsqueda de compensaciones de estos ídolos pasajeros", ha subrayado.

No obstante, ha apuntado que la solución pasa por enseñar a los jóvenes "esos valores inmateriales que son el corazón espiritual de un pueblo, la memoria de un pueblo", que "encuentran sus raíces más profundas en la fe cristiana" y que les permitirán ser artífices de un mundo mejor.

Al término de la misa, sobre las 12,30 horas (17,30 horas en España), el Pontífice se ha acercado a saludar a los enfermos que se encontraban en la Basílica así como a varios líderes cristianos de rito oriental y a la coral.

Sin dejar de sujetar entre sus brazos a la Virgen de Aparecida, el Papa Francisco se ha dirigido hasta la entrada de la Basílica para saludar desde allí a las decenas de miles de personas que se habían congregado en la calle para escuchar la Misa del Papa a pesar del mal tiempo.

En este punto, Francisco ha improvisado unas palabras en español y ha anunciado que regresará a Aparecida en 2017, cuando se cumplirán 300 años de la aparición de la Virgen en el río Paraíba. La historia cuenta que en 1717 unos pescadores trataban de obtener sin éxito un gran número de peces cuando encontraron en sus redes una imagen de la Virgen y, a partir de ese momento, pescaron una gran cantidad de peces.

El Papa, interrumpido por largas ovaciones, ha pedido a los presentes que recen por él y ha rogado a la Virgen que bendiga a todos, a sus familias así como a toda la patria. Además, ha preguntado a los jóvenes si una madre se olvida de sus hijos, ante lo que los peregrinos han respondido con un "no" rotundo. Finalmente, el Pontífice ha dado la bendición haciendo el símbolo de la cruz con la Virgen y la ha besado.