20 de agosto de 2006

Líbano/Israel.- La negativa de Kirchner a participar en la FINUL, a debate en la prensa argentina

BUENOS AIRES, 20 Ago. (EP/AP) -

La decisión del presidente de Argentina, Néstor Kirchner, de no aceptar la petición de Naciones Unidas para que militares argentinos se sumen a la Fuerza Interina de la ONU en Líbano (FINUL) ha provocado reacciones contrapuestas en la prensa local.

Los diarios de orientación conservadora fustigaron al presidente, acusándolo de "aislar" a Argentina en el escenario internacional. Sin embargo, otros medios justificaron la determinación y recordaron que este país alberga a importantes comunidades de naciones involucradas en la crisis de Oriente Próximo, que siempre han convidido en el país suramericano en armonía.

El diario 'Página 12', que apoya al Gobierno, consideró hoy que la decisión presidencial "intenta proteger al país de un conflicto en el cual no tiene nada que ganar". El rotativo recordó que el ex presidente Carlos Menem, a comienzos de la pasada década, involucró a Argentina en la guerra del Golfo, al enviar dos naves de guerra que participaron del bloqueo naval contra Irak. Poco después se produjeron dos atentados antisemitas en Buenos Aires, que aún no han sido esclarecidos.

"Esa no es una tarea sensata para un país cuyas grandes colectividades árabe y judía han preservado una convivencia respetuosa, pese a las demasías retóricas de algunos de sus dirigentes", señaló.

Mientras, para el matutino 'La Nación', la decisión de Kirchner "deja a Argentina fuera del mundo". "Obsesionado por sus conquistas internas, Kirchner prefirió la solución más rápida: decirle que no a (el secretario general de la ONU) Kofi Annan y dejar que el mundo resuelva sus problemas. El mundo es demasiado complicado para la Argentina de Kirchner", agregó 'La Nación' en su edición del viernes.

Por su parte, 'Clarín' recordó el 17 de agosto que la decisión de no enviar tropas al Líbano "fue acordada con Brasil", principal socio de Argentina en el Mercosur y su "aliado estratégico". El diario dice que los Hobiernos de Kirchner y de Luiz Inácio Lula da Silva recibieron "fuertes presiones" de Estados Unidos para aceptar la petición de la ONU, pero "tanto en Brasilia como en la capital argentina evaluaron que las desventajas políticas eran mayores que los beneficios de estar presentes (en Líbano)".