10 de abril de 2007

México.-Calderón condena el asesinato de un periodista en Acapulco y pide que se redoblen los esfuerzos contra el crimen

CIUDAD DE MÉXICO, 10 Abr. (EP/AP) -

El presidente mexicano, Felipe Calderón, ordenó al fiscal general, Eduardo Medina Mora, que se aumente la coordinación entre las autoridades estatales para que se agilicen las investigaciones del asesinato del corresponsal de 'Televisa' en Acapulco, la pasada semana, así como otros crímenes similares ocurridos recientemente en el país.

"El Gobierno de la República condena de manera enérgica los atentados en contra de representantes de medios de comunicación y refrenda su compromiso de combatir de manera frontal al crimen organizado", aseguró el mandatario en un comunicado, en el que también reconoció "la labor y la valentía" de los periodistas.

Calderón, además, ordenó "redoblar los esfuerzos que se realizan en la lucha contra la criminalidad".

Horas antes, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros sin Fronteras condenaron por separado el asesinato y exhortaron a las autoridades mexicanas a hacer más por proteger a los profesionales del sector de la prensa.

Amado Ramírez, reportero desde hacía 14 años para la cadena 'Televisa', fue asesinado el pasado 6 de abril en pleno centro de Acapulco, en el estado sureño de Guerrero. El autor del crimen consiguió escapar del lugar de los hechos. Compañeros del periodista indicaron que Ramírez no había recibido amenazas previas que hicieran sospechar lo que iba a ocurrir.

Acapulco se ha convertido en los últimos años en uno de los principales focos de violencia, relacionada principalmente con el narcotráfico, en donde se han registrado asesinatos brutales de oficiales y ataques contra el Departamento de Policía.

La SIP sostiene que siete periodistas han sido asesinados en México desde octubre del año pasado. Otros dos han desaparecido y ocho más han recibido amenazas contra sus vidas.

Recientemente, el presidente envió 7.600 soldados al estado de Guerrero, como parte de un operativo nacional para detener la violencia.