18 de diciembre de 2007

México/EEUU.- Agentes de la patrulla fronteriza de EEUU lanzan gases lacrimógenos a territorio mexicano

SAN DIEGO (MÉXICO), 18 Dic. (EP/AP) -

Los agentes de la Patrulla Fronteriza estadounidense fueron atacados casi un millar de veces durante el lapso de un año en los límites entre Estados Unidos y México e incluso les arrojaron piedras, mientras que ahora, la agencia responde lanzando gases pimienta y lacrimógenos al territorio mexicano.

La decisión ha provocado tensiones en las comunidades fronterizas y ha derivado en quejas de que algunas familias inocentes han quedado atrapadas en el enfrentamiento. "Un vecino gritó: '¡Deténganse, aquí viven niños!", relató Esther Arias Medina, de 41 años, que huyó el pasado miércoles de su choza en Tijuana, México, junto con su nieto de tres semanas, después de que el menor comenzase a toser por el humo que se filtró entre las paredes.

Un agente del lado estadounidense, que llevaba un casco, no respondió a las peticiones mientras permanecía de pie, armado con un fusil, sobre la valla fronteriza, de tres metros, cerca de la casa de que Arias comparte con otros seis habitantes. "No nos merecemos esto", denunció Arias. "La gente que vive aquí no tira piedras. Es gente que viene de fuera, pero nosotros lo pagamos", aseguró.

Algunos testigos del asentamiento de Arias dicen que ha habido nueve ataques con gases desde agosto, algunos de los cuales han obligado a los residentes a abandonar sus viviendas.

MEDIDAS ESTADOUNIDENSES

El principal funcionario de la Patrulla Fronteriza en San Diego, Mike Fisher, afirmó que sus agentes están tomando medidas porque la respuesta de las autoridades mexicanas ha sido muy lenta. Señaló que cuando ocurre un ataque, las autoridades estadounidenses suelen esperar horas a que llegue la Policía mexicana, algo que a veces no ocurre.

El cónsul general interino de México en San Diego, Ricardo Pineda, ha insistido en que las autoridades estadounidenses dejen de lanzar gases al territorio mexicano. Pineda se reunió el mes pasado con varios funcionarios de la Patrulla Fronteriza, después que la agencia se quejase de un ataque de grupos que usaron hondas para lanzar piedras desde México.

Por su parte, los estadounidenses aseguran que la violencia sugiere que los traficantes de indocumentados se desesperan cada vez más por las medidas reforzadas de seguridad, que dificultan su paso por la frontera. Los atacantes tratan de distraer a los agentes, lo suficiente para que otras personas entren a Estados Unidos, según ellos.