5 de noviembre de 2007

México.- El empresario gallego secuestrado en México está en "buen estado" y descansa en su domicilio con su familia

Los familiares piden tranquilidad, después de llevar con la máxima discreción los 14 días de cautiverio

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

Edelmiro Manuel Pérez Merelles, el empresario gallego liberado esta madrugada en México tras permanecer 14 días secuestrado, presenta un "buen estado" de salud y se encuentra ya en su domicilio en la capital federal del país, donde descansa junto a su mujer y dos de sus hijos, según confirmaron a Europa Press fuentes diplomáticas.

Así, uno de los hijos del empresario que permanece en Ciudad de México, Alberto Pérez Amaro, de 19 años de edad, comunicó escuetamente a Europa Press que su padre está bien. "Sólo queremos estar tranquilos", se limitó a añadir.

La liberación de Pérez Merelles, de 46 años y natural de la parroquia de Rubillón, en la localidad orensana de Avión, se produjo esta madrugada, si bien la Embajada de España en el Estado azteca no confirmó el desenlace de los acontecimientos hasta esta tarde --primera hora de la mañana en México--.

Además, tampoco han trascendido los términos que condujeron al fin del cautiverio, puesto que la familia, que se encargó directamente de las negociaciones para recuperar al empresario, demandaron desde el primer momento tanto a las autoridades mexicanas como a las españolas "máxima discreción" en la tramitación del caso.

En este sentido, hasta el pasado jueves no se tuvo conocimiento del rapto, en el que fue asesinado el chófer y guardaespaldas de Pérez Merelles. No obstante, fuentes de la familia sí confirmaron que la cuantía que reclamaban los captores era "inasumible" para la economía de este empresario, dedicado principalmente al sector de las gasolineras y del mueble en el país azteca.

RESCATE.

Con todo, la banda remitió supuestamente dos dedos al domicilio como prueba de vida y fórmula de presión para apremiar al pago de un rescate. Fuentes de su entorno no aclararon el pago de una cantidad por la liberación y se limitaron a ratificar el buen estado de salud que presenta tras dos semanas, pese al cansancio acumulado.

En este sentido, en una de las conversaciones mantenidas, los secuestradores habían permitido ponerse al teléfono al propio empresario, quien ya había avanzado que se encontraba "bien". No obstante, la familia decidió enviar a España a los dos hijos menores de edad para alejarlos del caso, de modo que los más pequeños, de 6 y 12 años, pasaron las últimas semanas en Vigo con su abuela materna.

Tras el fin del secuestro, tanto el entorno familiar como el aparato diplomático se limitaron a corroborar la liberación, si bien en línea con el desarrollo de las últimas dos semanas, rechazaron facilitar más detalles acerca del proceso que llevó a la puesta en libertad de Pérez Merelles tras 14 días de secuestro.

En este sentido, fuentes de la Embajada y del Consulado incidieron en la "máxima reserva" con la que los allegados afrontaron el caso, al igual que la Secretaría General de Emigración de la Xunta de Galicia, que junto con la de Relaciones Exteriores de la comunidad autónoma fue la que se encargó desde el Gobierno autonómico del seguimiento, con un "contacto constante" con las instituciones españolas en México.

CONTACTOS.

Por su parte, el alcalde de Avión, Antonio Montero, confirmó el "deseo expreso" de la familia de mantener el caso en el mayor nivel de discreción, puesto que "todo lo que se diga puede ser perjudicial", y avanzó que, a corto plazo, dejarán que sea ella la que se comunique con el consistorio "si necesitan cualquier cosa".

Con todo, recordó que episodios como éste "vienen siendo permanentes desde hace 50 años" en la localidad, donde la mitad de los ciudadanos residen en el extranjero, en su mayoría en México. "El silencio es normal, estos casos siempre deben llevarse así porque está en juego la vida de una persona", aseveró el alcalde de Avión.

En este sentido, el rapto también produjo una notable conmoción entre los vecinos de la localidad orensana, puesto que se trata de una persona muy conocida que regresa todos los veranos junto a su familia para disfrutar de sus vacaciones. No obstante, tras el descanso estival todos habían regresado a México, incluidos los padres del empresario.

SECUESTRO.

El secuestro se produjo el pasado 22 de octubre cuando Pérez Merelles circulaba en su vehículo por la capital por una banda, al parecer, "muy violenta". De hecho, el secuestro se saldó con el asesinato de su chófer y guardaespaldas, cuyo cadáver fue introducido en el maletero del turismo, que fue abandonado posteriormente.

Este caso eleva a más de 20 los sufridos durante la última década por empresarios orensanos radicados en México y Venezuela. El último tuvo lugar el pasado mes de mayo en Caracas con el de Alberto Cid Souto, que tuvo un desenlace feliz tras un mes retenido. El año más trágico fue 2002, en el que hasta tres empresarios gallegos fueron asesinados: Antonio Domínguez, Jesús Vázquez Raña y Jaime Méndez.