8 de noviembre de 2007

México.- El escritor mexicano Guillermo Fadanelli traza en 'Malacara' a un personaje obsesionado con ser asesino

BARCELONA, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

El escritor mexicano Guillermo Fadanelli traza en el libro 'Malacara' (Anagrama) a un personaje, que reside en la insegura y caótica Ciudad de México, obsesionado con ser asesino y que dos mujeres acepten vivir a su lado el resto de su vida.

"Lo que intentaba hacer con 'Malacara' no era una historia con un principio y un fin. No quería empezar otra vez con 'Había una vez...' sino explicar la historia de una perturbación, de un ser atribulado", dijo hoy Fadanelli en la presentación de su libro.

Orlando Malacara es el encargado de explicar su propia historia a lo largo de 50 capítulos cortos que podrían leerse en un orden arbitrario al ser "suficientes en sí mismos".

"Malacara no es un héroe literario que construye un escritor talentoso, sino que es un personaje real, contradictorio, y exiliado de la autoridad de su creador", dijo el autor que tiene entre manos publicar un nuevo libro.

LAS OBSESIONES.

Fadanelli explicó que la obsesión de Malacara por convertirse en asesino es porque odia la humanidad y si mata a una persona le permite vengarse de ella. Aunque el autor se apresuró en aclarar: "No es un criminal, sino un ser indefenso que se oculta en sus juicios lapidarios".

Respecto a su deseo de vivir con dos mujeres, Fadanelli dijo que es "un juego con la posibilidad", porque ninguna de las dos aceptaría ya que es un tipo que no les ofrece seguridad en ningún aspecto. Asimismo, México DF tiene también un papel importante en la historia porque "a cualquier persona sensible se le impone como tema".

Por otro lado, Fadanelli dijo que cree que su personaje cae mal porque "maldice constantemente y no para de dar juicios morales, aunque su moral no es orgánica". Respecto a los puntos en común en él y Malacara, el autor dijo que comparten algunas fobias, por ejemplo, la que tienen hacia los médicos.

Fadanelli empezó a escribir esta historia a raíz de la muerte de sus padres, hecho que le dejo sumido en "un desasosiego", aunque advirtió que 'Malacara' no ha sido el diario de sus sufrimientos. El relato lo empezó hace tres años a la vez que redactaba 'Educar a los topos', libros con temas y tonos distintos.

"Lo escribí varias veces, después lo fui puliendo, aunque no aceptaba una revisión a fondo porque entonces el escritor se imponía y yo quería que la antipatía y la crudeza de Malacara perdurara", dijo.