23 de enero de 2007

México.- El gobernador de Oaxaca asegura que la situación en el estado ha vuelto a la normalidad

CIUDAD DE MÉXICO, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

El gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, afirmó que el estado ha regresado a la normalidad después de un conflicto que ha durado más de seis meses, por lo que, según aseguró, "para nada" es necesaria la presencia del Ejército y la Policía Federal Preventiva (PFP) en la región más que para apuntalar el operativo anticrimen que el Gobierno federal aplica en el estado de Guerrero, vecino a Oaxaca.

Sin embargo, aclaró que las autoridades estatales reforzarán el diálogo con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y el colectivo del profesorado con el objetivo de que ya no haya expresiones de inconformidad, según informa el diario local 'La Jornada'.

"En Oaxaca ya está muy normalizada la situación, pero esto no impide que sigamos construyendo los acuerdos, y en la disposición de cerrarlos con las organizaciones de la APPO que restan; en cuanto al estado, ya esta todo normal, ya se empieza a ver turismo nacional, internacional y esperemos que se siga reactivando en las próximas semanas", explicó Ruiz.

Después de su participación en la sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, el gobernador descartó que en Oaxaca se vaya a aplicar un operativo de lucha contra el narcotráfico como los que llevan a cabo el Ejército, la Armada, la Policía Federal Preventiva y la Agencia Federal de Investigación en los estados de Michoacán, Baja California, Sinaloa, Durango, Chihuahua y Guerrero.

Ruiz agregó que Oaxaca "no tiene la problemática que enfrentan algunas ciudades del país de cara al fenómeno del narcotráfico", y por ello no serán necesarios este tipo de operativos, aunque sí confirmó que las autoridades tendrán "el cuidado suficiente para que el 'efecto cucaracha' no llegue al estado, por las acciones que se están aplicando en esas localidades donde es grave esta problemática".

Sobre la captura del narcotraficante Pedro Díaz Parada el pasado martes en Oaxaca, el gobernador --perteneciente al Partido Revolucionario Institucional (PRI)-- reveló que la localización del detenido formó parte de una investigación llevada a cabo por las autoridades federales, aunque admitió que en su arresto colaboraron policías oaxaqueños.