23 de noviembre de 2009

México.- Lydia Cacho denuncia que México "sufre de una tremenda regularización de la violencia" con Calderón

MADRID, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -

La periodista mexicana Lydia Cacho denunció este lunes que desde que llegó Felipe Calderón a la presidencia hace tres años, México "sufre de una tremenda regularización de la violencia" que ha provocado la muerte de al menos 15.000 personas, además del "hostigamiento" a periodistas y organizaciones de Derechos Humanos.

"En México estamos viviendo un creciente autoritarismo perfectamente documentado por organizaciones nacionales e internacionales", afirmó Cacho en una conferencia en la Asociación de la Prensa de Madrid.

Cacho, reconocida por denunciar hechos relacionados con la violencia contra la mujer, criticó a Calderón por asegurar que muchas de estas muertes "son efectos colaterales" de la guerra que mantienen los cárteles de la droga, cuando en realidad es consecuencia de que el Estado mexicano "no está capacitado para imponer la ley".

"El sistema de justicia penal mexicano es inoperante", subrayó Cacho, al mencionar que en esa nación "sólo uno de cada 10 delitos se investiga penalmente" mientras que el "mercado de la ilegalidad se ha convertido en una válvula de escape para la tremenda exclusión social, donde hay 50 millones de pobres".

Así, señaló que Calderón ha utilizado un "falso discurso" en el que "exige patriotismo de la sociedad y de los medios exige una 'cohesión guerrera' que envío el mensaje de que no hay más opción que seguir bañando de sangre al país.

Cacho advierte de que, debido a esta situación, la opinión pública está "amedrentada y harta de la violencia e inseguridad", lo que le obliga a veces a recurrir a la "autocensura" que en realidad "tiene que ver con simplemente salvar la vida" y lamentó que en México hay "tanto miedo" que la gente, e incluso algunos medios dijo, sienten "temor de denunciar".

Reporteros Sin Fronteras denunció la semana pasada que desde el año 2000 unos 56 periodistas han sido asesinados en el país, en la que "la seguridad de los periodistas está más amenazada", sobre todo si se tiene en cuenta que el país ocupa el puesto 137 en un total de 175 en la clasificación mundial establecida por RSF en 2009.

La escritora mexicana aclaró además que la mayoría de los llamados "grandes medios" se han sumado a favor de estos grupos de poder del Estado "responsables" de la situación de violencia, lo que ha impedido que la verdad sobre estos hechos salga a la luz dentro y fuera de México.

"El Estado mexicano ha logrado aliarse un poco más a estos medios, los gobernadores en los estados tienen muy controlados a estos medios", afirmó.

VIOLENCIA CONTRA MUJERES

Cacho aplaudió la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de responsabilizar al Estado mexicano de las muertes de tres mujeres del caso conocido como del Campo Algodonero, ocurrido en 2001, porque "abre la puerta" a que se haga justicia por los feminicidios en ese país.

Según los datos aportados por la periodista, entre 1.300 y 1.500 mujeres son asesinada cada año en México en hechos violentos. También citó estudios que revelan que en los últimos años han muerto más de 14.000 mujeres en circunstancias que no han sido investigadas.

"De esta manera la CIDH abre la puerta para que el Estado mexicano se dé cuenta de que es responsable de estos hechos por omisión", acotó la periodista, que en 2007 fue secuestrada por supuestos policías del estado de Puebla, tras hacer públicas unas denuncias contra el empresario libanés José Kamel Nacif Borge conocido como 'El Rey de la Mezclilla'.

La decisión de la CIDH no puede ser recurrida, recordó Cacho, lo que podría sentar un precedente a su juicio muy importante porque es la "primera vez que la comunidad internacional pone la mirada sobre los efectos secundarios de la impunidad en México".

"El Estado mexicano ha demostrado que no está capacitado para imponer la ley y que carece de voluntad para entender que la violencia contra las mujeres tienen su origen en la desigualdad y el sexismo", acotó.

Uno de los principales obstáculos, según Cacho, ha sido que la guerra contra los cárteles de la droga ha llevado el protagonismo y "el feminicidio ha perdido importancia" porque además "todos los delitos comunes se disipan entre narcotraficantes, secuestradores y asesinos que son declarados culpables por televisión sin juicios de por medio".