24 de febrero de 2014

Muere a los 110 años la superviviente del Holocausto más longeva

Muere a los 110 años la superviviente del Holocausto más longeva
VIMEO

LONDRES, 24 Feb. (Reuters/EP) -  

   Alice Herz-Sommer, de 110 años, quien se cree que era la superviviente de más edad del Holocausto y que superó la dura experiencia en parte gracias a su pasión por la música, ha muerto en Londres, según informó su familia.

   La anciana, quien se dice contaba al escritor Franz Kafka entre sus amigos de familia y en quien se basó un documental nominado al Oscar, fue una música y pianista judía de Praga en lo que hoy es la República Checa.

   En 1943, los nazis la enviaron junto a su hijo pequeño al campo de concentración de Theresienstadt, donde decenas de miles de personas perdieron sus vidas.

   Ni su esposo Leopold, ni su madre Sofie, sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial, pero ella y su hijo sí lo hicieron.

   Su nieto, Ariel Sommer, confirmó su muerte en Londres este domingo: "Alice Sommer falleció en paz esta mañana rodada por su familia. Mucho se ha escrito sobre ella, pero para aquellos que la conocíamos mejor ella era nuestra querida 'Gigi'".

   Y añadió: "Ella nos quería, se reía con nosotros y amaba la música con nosotros. Era nuestra inspiración y el mundo será peor sin ella a nuestro lado".

   Herz-Sommer nació en Praga en 1903. Ella y su hijo Raphael fueron liberados de la cautividad nazi en 1945 cuando el Ejercito Rojo soviético intervino en su campo y emigraron a Israel antes de instalarse en Reino Unido. Raphael, un consumado violonchelista y un director de orquesta, murió en 2001.

   La película documental 'The Lady in Number 6', está basada en la vida de Herz-Sommer y está nominada para los próximos Oscar en la categoría de mejor documental.

   Malcolm Clark, el director de la película, y Nick Reed, el productor, dijeron en un comunicado que la experiencia de contar su historia les había cambiado la vida a todo el personal y que se sentían honrados por haber sido capaces de grabar sus "lecciones" para las generaciones futuras.

   Herz-Sommer, que junto con otros músicos daba conciertos en el campo de concentración para mantener sus ánimos y el de los demás, dijo antes de morir que Beethoven era su religión y que la música salvó su vida y seguía haciéndolo.

   En un texto publicado sobre ella en la página de Reed, el productor del documental, fue citada antes de morir y dijo que se mantenía positiva acerca de la vida a pesar de que sentía que estaba llegando al final de esta.

   "Creo que estoy en mis últimos días, pero no importa realmente porque he tenido una vida muy hermosa", dijo. "He vivido muchas guerras y perdido todo muchas veces- incluyendo a mi esposo, mi madre y a mi querido hijo. Pero la vida es bonita y todavía tengo tanto que aprender y disfrutar. No tengo espacio ni tiempo para el pesimismo y el odio".

   "La vida es hermosa, el amor es hermoso, la naturaleza y la música son hermosas. Todo lo que experimentamos es un regalo, un presente que debemos disfrutar y regalar a aquellos que amamos".