7 de noviembre de 2007

Nicaragua.-El Ivacor restaura un libro de títulos de 1723 de indígenas nicarangüenses que pasó 12 años oculto en un saco

El documento, que se escondió para defenderlo de la guerrilla, certifica la propiedad de la tierra otorgada por el rey Carlos III

VALENCIA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (Ivacor) ha recuperado el 'Libro de títulos reales de la comunidad indígena de Jinotega', una obra datada en 1723 que contiene los documentos por los que el rey Carlos III de España otorgó la propiedad de la tierra de esta rica zona de Nicaragua a los nativos. Este valioso material fue conservado por los indígenas a lo largo de los siglos, en ocasiones en condiciones adversas, lo que hizo que en la pasada década de los 80 lo escondieran en un saco de café, donde estuvo durante 12 años, para salvaguardarlo de la guerrilla.

La directora general de Patrimonio Cultural Valenciano, Paz Olmos, presentó hoy la restauración del libro y hizo entrega de él a la directora del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, Margarita Vaninni. Al acto, celebrado en la sede de la Dirección General de Patrimonio en Valencia, asistió también la directora del Ivacor, Carmen Pérez, y los técnicos responsables de la intervención, encabezados por la especialista Gemma Contreras.

El libro retornará ahora a Nicaragua, donde se celebrará el próximo mes de enero de 2008 la entrega oficial a la comunidad Jinotega --integrada por unas 45.000 personas, unas 14.000 familias-- en acto de celebración a la que se ha invitado a representantes de la Consejería de Cultura y a los restauradores.

El trabajo de restauración, que se ha prolongado durante más de tres meses y se enmarca en un convenio de colaboración entre la Generalidad Valenciana y el Instituto de Historia de Nicaragua, ha permitido recuperar la legibilidad de la mayoría de las páginas del volumen, que llegó al Ivacor en un estado muy precario debido a la humedad que soportó durante los años que estuvo enterrado. La actuación ha resultado especialmente complicada, ya que ha habido que separar uno a uno los documentos, que se encontraban afectados por todo tipo de hongos y moho, explicó Carmen Pérez.

TRABAJO PELIGROSO.

La responsable del instituto de restauración subrayó que el proceso de desinfección ha sido "muy peligroso, tanto para el papel, como para el restaurador porque cuando un documento está infectado por hongos hay que utilizar algunos materiales que pueden ser cancerígenos".

Posteriormente, se llevó a cabo un exhaustivo proceso de limpieza y se introdujeron las hojas en una reintegradora para realizar un proceso mecánico que duró varias semanas por el peligro de desprendimientos. Finalmente, se procedió al secado por aireación. Las páginas no se han encuadernado para permitir que se realice en Nicaragua una edición facsímil y sean ordenados correctamente.

Para el viaje y su preservación más inmediata se ha elaborado un estuche con fundas individuales para los fragmentos que ha resultado imposible separar y una caja de conservación que protegerá el documento.

La profesora Margarita Vaninni subrayó la importancia de este libro, porque legitima la propiedad de las tierras de los indígenas, una superficie de unos 500 kilómetros cuadrados rica en café, aunque la población es una de las más pobres del país. Con esta restauración se devuelve a esta etnia nicaragüense "una parte de su memoria y de su historia" y se les ayuda en la "construcción de una ciudadanía plena", agregó.

Por su parte, Carmen Pérez recalcó que este trabajo ha supuesto "un orgullo y un reto" puesto que "pocas veces tenemos en nuestras manos un documento vivo como éste". Paz Olmos alabó la tarea que lleva a cabo el Ivacor en general y la sección de restauración de papel en particular y destacó algunas de las relevantes intervenciones que está llevando a cabo, como la restauración del Padre Tosca grabado por Fortea que pertenece al MuVIM.