25 de julio de 2006

Pacífico.- Oceana alerta sobre la contaminación producida por los cruceros en el Pacífico Sur

MADRID, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -

La organización de defensa del mar Oceana publica en su página web --wwww.oceana.org-- que el incremento constante de cruceros que surcan las aguas del Pacífico Sur está provocando un aumento siginificativo de la contaminación de las mismas.

Aguas residuales, basura, sustancias químicas tóxicas y contaminación atmosférica son algunos de los efectos que provocan los cruceros que atraviesan las aguas de algunos de los lugares más vulnerables y valiosos del planeta, como la Patagonia o la Antártida.

En este sentido, Oceana recuerda que el turismo de cruceros genera abundantes residuos sólidos y líquidos. A diario, un crucero deja tras de sí 7 toneladas de basura, 114.000 litros de excrementos, 965.000 litros de agua sucia, 57 litros de desperdicios tóxicos y emisiones diésel equivalentes a 12.000 automóviles. Además, la mayoría de los barcos utiliza combustible de baja calidad que produce 50 veces más contaminantes tóxicos que el diésel de los camiones.

La contaminación marina no para de crecer debido a los resquicios legales existentes, las inspecciones inadecuadas, los controles negligentes o el aumento excesivo de la industria --en el caso de Chile, en los últimos seis años se ha producido un aumento del turismo de cruceros de un 500%--. Para Oceana, "las compañías deben asumir su responsabilidad y proteger a nuestros océanos de la basura que emiten".

Sólo en el Caribe, entre 1993 y 1998, se denunciaron oficialmente unos 100 casos de contaminación marina causada por los cruceros aunque Oceana insiste en que estas cifras se multiplicarían si se contabilizaran los vertidos realizados fuera de aguas jurisdiccionales sometidas a control o en las aguas de países que toleran la contaminación medioambiental a cambio de una compensación económica.

Pese a que esta contaminación puede prevenirse, Oceana no percibe "voluntad de cambio" entre los empresarios del sector y asegura que la reinversión de un 1% o un 2% de las ganancias en el tratamiento de las aguas, podría disminuir considerablemente la contaminación.