5 de octubre de 2006

Panamá.- Un síndrome sin identificar produce la muerte de dos personas más, lo que eleva la cifra de fallecidos a 17

CIUDAD DE PANAMÁ, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

Dos nuevas víctimas se cobró ayer un extraño síndrome, aún sin identificar, que provoca insuficiencia renal aguda y daños neurológicos a los pacientes que lo sufren. Con estas el número de muertes por esta enfermedad casi letal asciende ya a 17 de los 27 casos registrados.

El ministro de Salud panameño, Camilo Alleyne, informó que con las dos defunciones totalizan 17 los fallecidos por la misteriosa enfermedad que ataca sobre todo a hombres mayores de 60 años y que sufren de insuficiencia renal e hipertensión. Los síntomas con los que los afectados llegaron al hospital eran problemas intestinales como náuseas y diarreas.

El ministro confirmó los 27 casos contabilizados. De estos 17 casos terminaron con la vida de los afectados. En este momento hay tres enfermos en cuidados intensivos, cuatro permanecen estables y tres están con cuidados ambulatorios.

Según recoge la prensa local, Ayllene explicó que las investigaciones realizadas para buscar el origen de este mal, las pruebas de análisis para identificar si se trataba de una bacteria llamada E. coli, Campilobacter y el tóxico de Arsénico fueron diagnosticadas negativas por el laboratorio.

El director de Salud, Cirilo Lawson dijo que se han descartado todas las causas incluidos los medicamentos y las pruebas tóxicas también resultaron negativas. También reiteró que no se trata de ninguna bacteria que esté en los hospitales y confirmó que de momento no hay contagios.Panamá espera ahora la llegada de varios expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"No hay ninguna razón para evitar las visitas o consultas en las instalaciones de salud donde estos pacientes son atendidos", manifestó.

El funcionario anunció que en las próximas horas llegarán a la capital cuatro expertos del Centro de Control de Enfermedades de Atlanta, Estados Unidos, que se sumarán a varios investigadores locales y de la Organización Panamericana de la Salud.

Los fallecidos se han registrado en los dos hospitales públicos más importantes de la capital. Y los enfermos han llegado de localidades periféricas de la capital.

La vigilancia dentro de la Caja de Seguro Social (CSS) es extrema. En todo momento personal de enfermería acompaña o fiscaliza al entrar o salir del recinto donde se encuentran los pacientes afectados, que siguen sin diagnóstico, según la prensa panameña.

Una vez que fallecen, los pacientes no son cubiertos con una manta, como el resto de aquellos que mueren por otra causa y son introducidos, al parecer, en una bolsa blanca, similar a la negra que se emplea en casos de accidentes aéreos, para ser inmediatamente llevados a la autopsia. También se ha sabido que las clínicas privadas están remitiendo al Hospital Santo Tomás y a la CSS, pacientes que presentan los cuadros del mal.