La paradoja argentina: produce para alimentar una población 10 veces mayor pero el 4% de los argentinos pasa hambre

La paradoja argentina: produce para alimentar una población 10 veces mayor pero el 4% de los argentinos pasa hambre
6 de octubre de 2018 WIKIMEDIA COMMONS

BUENOS AIRES, 6 Oct. (Notimérica) -

Argentina presenta uno de los excedentes alimentarios más grandes de Iberoamérica y a pesar de ello tiene uno de los mayores déficits de hambruna dentro de la región. Hoy en día, la producción anual podría abastecer a 440 millones de personas, mientras que en el país austral solo residen 44 millones. A pesar de ello, el 4 por ciento de su población vive bajo el umbral del hambre.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 12 por ciento del total de la producción de alimentos es desperdiciada, mientras que alrededor de cuatro niños mueren cada día de inanición.

INEXPLICABLE

La situación que atraviesa el país puede parecer inexplicable teniendo en cuenta su posición como uno de los principales productores alimentarios del mundo, pero lo cierto es que forma parte de los déficits que la economía de la nación lleva atravesando desde hace 7 décadas, a lo largo de las cuales ha atravesado 10 grandes crisis.

En primer lugar, toda la producción generada se dedica al consumo nacional, cuando lo ideal sería exportar aquellos alimentos con excedente e importar aquellos cuyo acceso esté limitado o su cultivo no sea autóctono. Sin embargo, el número de exportaciones es casi nulo por lo que la riqueza no aumenta de forma igualitaria y el crecimiento de empleo se mantiene estancado.

Por otro lado, la desigualdad económica presente entre los ciudadanos abre una brecha cada vez más pronunciada entre aquellos que tiran la comida porque vence su fecha de caducidad y aquellos que apenas pueden permitirse una comida completa al día.

A todo ello se suma la presencia de la economía informal de la que depende el 34,2 por ciento del total de los ciudadanos. Todos ellos ven su acceso a los alimentos básicos continuamente restringido debido a que no tienen un salario fijo, ni ganan suficiente dinero para mantenerse durante más de un día sin trabajar.