23 de junio de 2006

Paraguay.- Dimite la ministra paraguaya de Salud tras la muerte de tres bebés que no fueron atendidos en ningún hospital

ASUNCIÓN, 23 Jun. (EP/AP) -

La ministra paraguaya de Salud, Teresa León, renunció ayer, jueves, al cargo después de la muerte sucesiva de tres bebés de madres indigentes que no encontraron en ningún hospital público un lugar disponible en las salas de terapia intensiva.

El presidente, Nicanor Duarte, confirmó hoy a los periodistas, durante un recorrido a los principales hospitales estatales de la capital, Asunción, y sus alrededores, que el nuevo responsable de la cartera de sanidad será Óscar Martínez, a quien ha solicitado "dedicarse a sus tareas técnicas y administrativas y no a la política partidaria".

"En el sistema de salud pública seguirá habiendo problemas porque necesitamos al menos 20 años para consolidar un proceso de crecimiento y modernización; hemos iniciado ese proceso y esperamos continuarlo", agregó.

No obstante, el mandatario admitió que la población paraguaya sigue siendo muy pobre, aunque aseguró que su Gobierno están "haciendo el esfuerzo" de tratar de "mejorar las condiciones económicas" de los ciudadanos.

"ESTABAN MUY DETERIORADOS"

Por su parte, la ex ministra León señaló estar "tranquila" pese a las muertes de los bebés porque, según afirmó, "no iban a vivir ni siquiera ingresando en las salas de terapia porque llegaron a los hospitales en condiciones deplorables, estaban muy deteriorados".

Se defendió explicando que para una población infantil total del país de 2,6 millones hay "72 camas de terapia en todo el país" y que "son suficientes porque ellas deben ser utilizadas sólo ocasionalmente y no como una constante porque los padres tienen la responsabilidad de prevenir enfermedades de sus hijos y buscar atención profesional en la etapa primaria de cualquier patología".

No obstante, se quejó porque "Salud Pública no posee suficientes recursos económicos para adquirir masivamente aparatos sofisticados de alta tecnología porque, por ejemplo, una cama de terapia infantil cuesta 65.000 dólares".

Al tiempo que Duarte nombraba a un nuevo ministro, unos 2.000 afiliados de sindicatos de médicos y enfermeras de hospitales públicos se manifestaron en el centro de Asunción reclamando al Gobierno un mayor presupuesto para la adquisición de medicamentos y su entrega gratuita a la población pobre.

El último censo nacional de población y vivienda realizado en 2002 en Paraguay indicó que de los 5,5 millones de habitantes el 64 por ciento es pobre y que, dentro de esa franja, el 17 por ciento es miserable.