3 de agosto de 2007

Perú/Brasil.- Indígenas no contactados del Perú emigran a Brasil para huir de los madereros ilegales

MADRID, 3 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un numeroso grupo de indígenas no contactados ha sido visto en una remota aldea de la selva amazónica cercana a la frontera entre Brasil y Perú, lo que pone de manifiesto que estas poblaciones están emigrando al sur para huir de los madereros ilegales que, por la llamada 'fiebre del oro rojo' "arrasan las selvas peruanas en busca de caoba".

Según informó Survival Internacional en un comunicado, ha sido un funcionario del Gobierno brasileño y experto en pueblos no contactados quien ha dado la voz de alarma al detectar, por un lado, un nutrido grupo de indígenas andinos en la aldea brasileña de Bananeira y otro más pequeño en una población, también próxima a la frontera, llamada Liberdade.

"Los madereros están destruyendo los territorios de los indígenas, forzándoles a buscar refugio en otros sitios y propiciando peligrosos contactos con los no indígenas", expuso el director del puesto de Protección Indígena cercano a la frontera con Perú, José Carlos dos Reis Meirelles Júnior.

En su opinión, "estamos al borde del desastre, porque la tala ilegal en áreas protegidas de Perú está desplazando a las pueblos indígenas no contactados a Brasil, lo que podría dar lugar a conflictos y llevarlos a aparecer en sitios donde nunca antes se les ha visto".

Perú alberga algunas de las últimas reservas de caoba comercialmente explotables del mundo, que crece en áreas habitadas por algunos de los últimos pueblos indígenas no contactados que quedan sobre la Tierra, apuntó Survival. Debido a este aislamiento, los indígenas carecen de inmunidad contra las enfermedades de los foráneos, y cualquier forma de contacto con ellos puede ser fatal.

"Cuando no es el 'oro negro', es 'oro rojo'. El Gobierno de Perú debe actuar ahora para detener la tala en las tierras de pueblos indígenas no contactados. Si no lo hace, éstos podrían convertirse en el primer pueblo al que se ha provocado su extinción en el siglo XXI", denunció la organización.