29 de enero de 2008

Perú.- La justicia japonesa no condenará a pena de muerte al peruano que confesó haber violado y matado a una niña

LIMA, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Corte Superior de la ciudad japonesa de Hiroshima ratificará la pena de prisión indefinida que otorgó una corte local al peruano José Manuel Torres Yagi, que confesó haber violado y asesinado a una niña de siete años, por lo que finalmente no sería condenado a la pena de muerte, tal como solicitó la Fiscalía y la defensa de la víctima.

A esta conclusión llegaron los abogados de la familia de la víctima después que los integrantes de la Corte Superior de Hiroshima no mostraron interés por los antecedentes de haber cometido abuso sexual de menores con que cuenta el acusado en su país.

"Durante las dos primeras audiencias hemos comprobado que los jueces han demostrado con su actitud que los antecedentes de Torres Yagi no tienen validez porque esos crímenes no se cometieron en el Japón", afirmó el representante legal de la familia a la radio RPP.

El abogado, que destacó el trabajo que viene realizando la fiscalía, consideró que lo más probable es que la Corte Superior ratificará la pena de prisión indefinida, lo que significaría que en un plazo de 30 años recobraría la libertad y luego sería deportado a su país.

"Sería lamentable que la Corte no otorgue una sentencia ejemplar para una persona que cometió un horrendo crimen", agregó. En ese sentido, adelantó que si la Corte no otorga la pena de muerte a Torres Yagi apelarán la sentencia a la Corte Suprema, la máxima instancia judicial, cuyo fallo es inapelable.

En la segunda audiencia se contó con la presencia de Yamamoto Kichi un experto en medicina forense de la Universidad de Kyoto quien respondió a las preguntas de los abogados de ambas partes sobre las circunstancias en que se habría producido el crimen.

En opinión de Yamamoto, quien acudió a petición de la defensa del peruano, la muerte de la pequeña habría sido provocada con una cuerda u objeto y no con las manos del acusado como estableció la autopsia practicada el día que se encontró el cadaver dentro de una caja de cartón.

Sin embargo, coincidió en los resultados de la autopsia que señalaron que las lesiones encontradas en el cuello y partes íntimas de la niña ocurrieron cuando ésta se encontraba con vida o minutos después de expirar.

Por su parte, el abogado de oficio del peruano, Inoue Akihiko reiteró el pedido de apelación a la pena de "Mukuichoeki" (prisión indefinida) porque considera que su patrocinado no era responsable de sus actos cuando ocurrió el crimen.