14 de septiembre de 2007

Perú.- Oxfam pide que la reconstrucción se centre en reducir el impacto de futuros desastres naturales

LIMA, 14 Sep. (EUROPA PRESS) -

La ONG Oxfam Internacional hizo hoy un llamamiento al Gobierno de Perú para que garantice que la reconstrucción de las zonas del oeste del país que se vieron afectadas por el terremoto de hace un mes, se centre en hacer esta región, tradicionalmente castigada por terremotos, menos vulnerable ante futuros desastres naturales.

El personal de Oxfam Internacional que trabaja en los distritos de Pisco, Humay e Independencia ha sido testigo de que algunas familias están empezando a reconstruir sus casas usando los mismos materiales frágiles como el adobe y el bambú con las que estaban hechas sus antiguas viviendas. Esto las hace susceptibles de sufrir daños o derrumbamientos si se produce otro seísmo, afirmó la ONG.

"Reconstruir de la misma forma, en los mismos lugares y con los mismos materiales es la receta perfecta para un futuro desastre. Las autoridades gubernamentales deben garantizar que las comunidades reciben información sobre las normas básicas para construir viviendas más resistentes a los daños graves o los derrumbes", explicó el experto en Reducción de Riesgos en Desastres de Oxfam Internacional, Jacobo Ocharán.

"Ya está empezando la reconstrucción y la población debe aprender cómo construir estructuras resistentes a terremotos. Nuestro trabajo sobre la reducción de riesgos en El Salvador nos ha demostrado que adoptando medidas de bajo coste se puede ayuda a prevenir que vuelva a ocurrir tal destrucción", añadió Ocharán.

En la fase de reconstrucción, Oxfam pondrá en marcha programas de reducción de riesgos en desastres a partir de la experiencia adquirida al ayudar a los gobiernos locales en el norte de Perú en las cada vez más frecuentes inundaciones causadas por el fenómeno 'El Niño'.

El fondo nacional gubernamental para la reconstrucción (FONSUR) ha anunciado recientemente que, en los próximos años, proporcionará 6.000 casas resistentes a los seísmos para familias que perdieron sus viviendas en el terremoto del mes pasado, y que facilitará subsidios para ayudar a que otros afectados puedan reconstruir sus vidas. Según las últimas cifras del Gobierno, casi 45.000 casas resultaron destruidas por el seísmo, y más de 13.000 sufrieron daños.

"Las familias que no pueden acceder a las casas resistentes a los terremotos proporcionadas por el Gobierno necesitarán ayuda para aprender cómo hacerse casas más fuertes que las que tenían antes. Las autoridades deben comunicar medidas simples que pueden adoptar, como reforzar los ladrillos de adobe con paja u otras fibras, mejorar las técnicas de colocación de los ladrillos y usar materiales para los tejados que sean ligeros", explicó Ocharán.

"Lo más importante es que los expertos en seísmos deben evaluar el terreno en la región para determinar si es necesario realojar a parte de la población en áreas más sólidas", añade. "Con la reconstrucción debemos garantizar que las comunidades estén mejor que antes, proporcionando mejores sistemas de agua y garantizando que las nuevas viviendas sean más sólidas que las antiguas", señaló.

Es esencial que las autoridades que participan en la reconstrucción trabajen con la población local para evitar que las personas y las familias reconstruyan espontáneamente. La población debe ser consciente de cómo prevenir que una tragedia como ésta se repita", explica Ocharán.