6 de diciembre de 2006

Perú.- Un violento enfrentamiento entre civiles y policías deja un balance de al menos 30 heridos en Abancay

LIMA, 6 Dic. (EP/AP) -

Al menos 17 heridos, cinco de ellos de bala, es el balance que dejó el martes un enfrentamiento entre los habitantes de la ciudad de Abancay, en la zona andina de Perú con la policía, que se produjo en medio de una protesta para solicitar la renuncia de la autoridad regional, informaron fuentes del Gobierno.

El presidente del Consejo de Ministros, Jorge Castillo anunció hoy que el Ejecutivo aprobó decretar el estado de emergencia en Abancay (Apurímac) --unos 480 kilómetros al sudoeste de Lima-- durante los próximos 30 días por los actos de violencia que se están registrando en las últimas horas y que de momento ya han causado 17 heridos por los enfrentamientos de los pobladores con la policía mientras se manifestaban para exigir la renuncia de la presidenta de la región, Rosa Suárez Aliaga, informa el diario peruano 'El Comercio de Lima'.

Del Castillo informó en rueda de prensa que los enfrentamientos dejaron un balance total de 30 heridos, de los que 17 eran civiles. De estos, cinco fueron heridos de bala y tres se encuentran en estado grave.

Con la declaración de estado de emergencia, el presidente del consejo de Ministros recordó que cualquier ciudadano puede ser detenido en Abancay y la inviolabilidad del domicilio queda suspendida. También, informó las autoridades decidieron reforzar la presencia policial en la zona. "Estaremos al tanto del resultado de esta medida", dijo.

Por otro lado, incidió en que algunos de los ciudadanos que participan en actos de violencia tienen intereses políticos partidistas y que aprovechan para "sacar ganancia a río revuelto". Aquellos que participen en dichos actos serán sometidos a la ley que contempla una pena de seis meses a ocho años de prisión.

La presidenta de la región de Apurímac, Rosa Suárez retiró su decisión de transferir a la provincia de Andahuay unos cuatro millones de soles (algo más de 934 mil euros) que estaban destinados a la ejecución de obras en otras provincias. Las protestas en Abancay continuaron cuando miles de manifestantes trataron de tomar la sede del Gobierno Regional exigiendo la renuncia de su máxima autoridad, que ahora es acusada de nepotismo, peculado y malversación de fondos, informa hoy el diario peruano.

Los enfrentamientos se produjeron en medio de un paro total en la ciudad en que no hubo transporte ni negocios abiertos ni escuelas en funcionamiento, señaló del Castillo.

El Obispo de Abancay, monseñor Isidro Salas, dijo a través de la emisora CPN, que había nombrado un delegado del arzobispado para que trate de calmar los ánimos de los pobladores.