22 de noviembre de 2012

El año 2012 marca un récord de periodistas asesinados, con 119 muertes, según denuncia IPI

MADRID, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un total de 119 periodistas han sido asesinados en todo el mundo este año, la cifra más elevada desde que el Instituto de Prensa Internacional (IPI) empezó a investigar y llevar recuento de estos crímenes en 1997, según ha informado la organización con motivo del Día Mundial contra la Impunidad, que se celebra este viernes.

La cifra de periodistas asesinados dada por el IPI tiene en cuenta tanto a los reporteros asesinados por su trabajo como aquellos que murieron mientras cubrían algún conflicto, aunque según señala la institución la "gran mayoría" de los periodistas incluidos en la lista perdieron su vida en asesinatos premeditados contra su persona.

Este año el país más "letal" para los periodistas ha sido Siria, en donde 36 profesionales de la información y docenas de activistas han sido asesinados, confirmando la "alarmante tendencia", que se viene repitiendo en los distintos conflictos armados que han tenido lugar los últimos 15 años, de asesinar sistemáticamente a los periodistas para prevenir la difusión de información que puede comprometer la propaganda oficial de los dos bandos en conflicto.

Mientras, 16 periodistas han sido asesinados en Somalia, sin que ninguno de sus atacantes haya sido llevado ante la Justicia, lo que según el IPI "perpetúa la cultura de impunidad que alienta nuevos ataques". México, Pakistán y Filipinas son otros países que continúa siendo peligrosos para ejercer el periodismo este año.

En lo que va de año, siete periodistas han sido asesinados en México, cinco de ellos en el estado de Veracruz, que se ha convertido en los últimos seis años en la zona más "letal" para los periodistas del planeta. Mientras, cinco periodistas han sido asesinados en Pakistán y otros cinco en Filipinas, en donde la "impunidad" de este tipo de violencia es el principal problema que encaran los medios de comunicación.

Precisamente, el Día mundial contra la Impunidad, lanzado el 23 de noviembre de 2011, conmemora el aniversario de la masacre de Ampatuan en Filipinas en el 2009, cuando 32 periodistas y trabajadores de los medios fueron asesinados. El objetivo del día es lograr justicia para los perseguidos por ejercer su derecho a la libertad de expresión, llamando la atención global sobre la cuestión de la impunidad.

ORIENTE MEDIO, LA REGIÓN MÁS PELIGROSA

Por regiones, Oriente Medio es la zona mundial más peligrosa para los periodistas este año, con tres muertos en Irak, tres en los territorios Palestinos y uno en Bahrein, además de los 36 que han perdido la vida en Siria. África continúa siendo la segunda región más peligrosa, con 27 periodistas muertos, incluidos los 16 de Somalia, cinco de Nigeria, cuatro de Eritrea, uno en Tanzania y otro en Angola.

Por su parte, 26 periodistas han sido asesinados en Asia, incluidos siete en Indonesia, cinco de ellos a consecuencia de un accidente de aviación mientras cubrían una noticia. Además, tres periodistas han sido asesinados en Banglades y dos en India.

En Latinoamérica, 22 periodistas se han dejado la vida ejerciendo su profesión, siendo México (con siete muertos), Brasil (cuatro asesinados), Honduras (tres muertos) y Colombia (dos asesinados) los países más peligrosos. En Perú, cuatro periodistas perdieron la vida en un accidente de tráfico mientras cubrían una noticia y otro ha sido tiroteado desde una motocicleta y asesinado en Ecuador.

"Es muy preocupante que, a pesar del aumento de los esfuerzos internacionales para acabar con los ataques a periodistas, este año se haya alcanzado esta cifra récord", ha señalado el director de IPI, Anthony Mills, quien ha advertido que el asesinato de un periodista es la forma más "drástica" de censura y ha advertido que mientras que no se acabe con la "impunidad" estas muertes continuarán.

La Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias (WAN-IFRA) ha denunciado este jueves que más de 600 periodistas han sido asesinados en la última década en todo el mundo y han pedido a los gobiernos que forman parte de Naciones Unidas (ONU) que se comprometan para acabar con la "impunidad" con la que en algunos casos se cometen estos crímenes.