El río que hierve bajo el sol del Amazonas

  • El río que hierve bajo el sol del Amazonas
< 17 de noviembre de 2018 ANDRÉS RUZO

   LIMA, 17 Nov. (Notimérica) -

   Con forma de leyenda, en la provincia de Puerto Inca en Huánuco, Perú, se encuentra el río Shanay-timpishka, cuyas aguas esconden una asombrosa particularidad. Durante sus 6,4 km de longitud, la temperatura de su afluente puede llegar a alcanzar los 97 grados centígrados: un lugar sagrado para los indígenas de la zona que, además, se encuentra protegida por un chamán.

   Fue el geocientífico y explorador de Nathional Geographic, Andrés Ruzo, quien descubrió este gran río termal gracias a las historias sobre conquistadores españoles que le contaba su abuelo. "Montañas de oro, arañas que devoraban pájaros y un río que hervía donde se encontraba El Dorado", así explica Ruzo las fábulas que escuchaba de pequeño.

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   Años más tarde, mientras elaboraba su tesis doctoral en la Universidad Sureña Metodista de Texas (USM), el investigador se propuso comprender el potencial geotérmico de Perú. Aunque nadie daba credibilidad a estos relatos de niños, puesto que no hay volcanes en el corazón del Amazonas, Ruzo encontró indicios de la existencia del 'torrente de fuego'.

   TEMPERATURAS QUE ALCANZAN LOS 97ºC

   Fue entonces cuando el escéptico se puso en marcha hasta escuchar el ruido del agua chocar contra las rocas. El ambiente se llenaba de humo y vapor, que subía por los troncos de la arboleda. Ruzo sacó inmediatamente el termómetro y se asombró al descubrir que la temperatura del río era de 86ºC, cerca del proceso de ebullición.

   Más tarde, un chamán le guió hasta el origen del torrente, la fuente termal que da vida a las leyendas. Un lugar sagrado para los autóctonos que conviven a diario con este fenómeno geotérmico y aprovechan sus recursos para cocinar o preparar medicinas. Después de recibir las bencidiones del chamán encargado de salvaguardar la zona, Ruzo pudo investigar durante años esta anomalía natural.

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   Las causas del calentamiento del caudal, que alcanza los 97ºC, se deben a las aguas termales alimentadas por fallas, ya que cuanta más profundidad alcance el líquido, más se acerca al gradiente térmico de la tierra, y por lo tanto, más se calienta. Después, el agua emana nuevamente a la superficie terrestre y sale a presión.

   UN RÍO MORTAL PARA LOS ANIMALES

   Si pensamos que la temperatura normal de un café recién hecho ronda los 50ºC, comprenderemos que no haya persona humana ni animal que soporte los 97ºC que llega a alcanzar el agua del Shanay-timpishka. "Lo primero que pierden los animales al caer al río son los ojos, que aparentemente se cocinan muy rápido; adquieren un color blanquecino y lechoso. Después, la corriente se lleva a los que intentan nadar para salir, pero su carne ya se está cocinando. Van perdiendo fuerzas hasta que llega un punto en que el agua caliente entra por su boca y se cocinan por dentro", cuenta Ruzo, que lo ha visto en primera persona.

   Aun así, este río tiene vida. Algunos microorganismos, hasta ahora desconocidos, están preparados para soportar las altas temperaturas de sus aguas. El problema actual incurre en la deforestación masiva del Amazonas, que está acabando con la vegetación y fauna de la región, tal y como explica Ruzo en su libro, The Boiling River, donde narra los efectos de su descubrimiento.

   

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