7 de julio de 2009

Rusia y China buscan moneda global en cumbre de G8

Por Stephen Brown

ROMA (Reuters/EP) - China, Rusia y Brasil usarán la cumbre que sostiene el G-8 esta semana en Italia para impulsar su visión de que el mundo debe empezar a buscar una nueva moneda de reserva global como alternativa al dólar, dijeron el martes funcionarios.

Mientras los líderes del Grupo de los Ocho países más industrializados y de las principales potencias en desarrollo viajaban a Italia para una cumbre de tres días que comienza el miércoles, parecía poco probable que el debate cambiario reciba alguna mención específica en los documentos de la reunión.

Tanto Rusia, miembro del G-8, como Brasil, una potencia emergente, se hicieron eco de los pedidos de China para que los líderes mundiales asuman el debate sobre las monedas. Rusia, Brasil, China, India y Sudáfrica conforman el denominado G-5, que se incorpora a la cumbre el jueves.

Un importante asesor económico del Kremlin, Arkady Dvorkovich, dijo que "China y Rusia plantearán su postura de que el sistema cambiario global necesita un desarrollo evolutivo aceitado".

El presidente brasileño, Luiz Inacio "Lula" da Silva, dijo que quería explorar "la posibilidad de nuevas relaciones comerciales que no dependan del dólar". India también dijo que estaba abierta al debate.

Pero Alemania, Francia y Canadá, todos miembros del G-8, minimizaron las versiones de que la cumbre incluiría una discusión cambiaria detallada. Una fuente de la oficina del presidente francés Nicolas Sarkozy dijo que el G-8 "no es, en general, el foro (...) para discutir los tipos de cambio".

El lunes, el ministro de Finanzas de Alemania, Peer Steinbrueck, dijo que el dólar probablemente siga siendo la moneda de reserva global, pero que el yuan chino y el euro cobrarían más importancia de a poco.

El debate es altamente sensible en los mercados financieros, que están cautos ante los riesgos que enfrentan los activos valorados en dólares. China y otras naciones que promueven el debate se preocupan por no socavar al dólar. Lula dijo que la discusión sería vital "por décadas".

China, que tiene en dólares hasta el 70 por ciento de sus reservas internacionales que ascienden a 1,95 billones de dólares, subraya que la moneda estadounidense todavía es la divisa de reserva más importante.

Pero también piensa que la extrema dependencia del dólar ha agudizado la crisis financiera y ve a los Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional (FMI), basados en una canasta de divisas, como una alternativa viable para el futuro.

PIDEN A G-8 ACTUAR CONTRA POBREZA

Como Italia quería evitar que se repitieran los disturbios y la brutalidad policial que opacaron la cumbre del G-8 que se realizó en Génova en el 2001, la seguridad estaba ajustada en torno a la ciudad de L'Aquila, sacudida recientemente por un sismo, donde los líderes mundiales pasarán la noche en una austera escuela de entrenamiento policial.

Pero la policía de L'Aquila arrestó a cinco franceses que portaban palos en su vehículo mientras que pequeños grupos de estudiantes que manifestaban chocaron con la policía en la cercana Roma.

"Queremos protestar nuevamente contra lo que representa el G-8", dijo una estudiante que se identificó como María Teresa.

El Papa Benedicto XVI emitió una encíclica para coincidir con el G-8, instando a los líderes a que impongan reglas más duras sobre el sistema financiero.

Con nueve líderes africanos asistiendo a la cumbre, Estados Unidos podría comprometer 3.000 millones de dólares o 4.000 millones de dólares para el desarrollo agrícola en las naciones pobres, que quiere que sean igualados por sus socios para un compromiso total de 15.000 millones de dólares, de acuerdo con el borrador de una declaración del G-8.

Las conversaciones del G-8 abren con el debate sobre la crisis económica. El italiano Silvio Berlusconi está ansioso por transmitir optimismo, aunque su credibilidad como anfitrión fue socavada por un escándalo con prostitutas, un mal historial en materia de asistencia y su reputación de cometer "gaffes" diplomáticos.

No obstante, sí parecía posible que la cumbre produzca avances en temas de clima y comercio. El borrador de un comunicado sugirió que el G-8 y el G-5 acordarán concluir la estancada Ronda de Doha de la OMC en el 2010.

Aparte, con la mira en la cumbre de cambio climático de la ONU que se realiza en Copenhague, los líderes tratarán también de zanjar las diferencias sobre los recortes de las emisiones de los gases del efecto invernadero y el financiamiento de las tecnologías no contaminantes.

Probablemente acuerden la meta de limitar el calentamiento global a no más de 2 grados Celsius y fortalezcan la vaga "visión" del año pasado, de reducir a la mitad las emisiones globales de carbono para el año 2050.