4 de marzo de 2016

El Salvador: volcanes, playas y reservas naturales 'a tan solo media hora'

  • El Salvador: volcanes, playas y reservas naturales 'a tan solo media hora'
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   SAN SALVADOR, 4 Mar. (Notimérica) -

'El país de la media hora'. Así conocen muchos a El Salvador, la región centroamericana en la que, en poco margen de tiempo, puedes pasar de hacer surf en algunas de las mejores playas para los amantes de este deporte a presenciar majestuosos volcanes, para terminar visitando la 'Pompeya de América'.

   El Salvador cuenta con más de 300 kilómetros de costa en el Pacífico, una gran cantidad de elevaciones montañosas y lagos, así como un extenso sistema de reservas naturales. Es decir, un pequeño país que ofrece una gran diversidad natural y cultural.

   Por ello, en Notimérica hacemos una breve guía sobre esta nación iberoamericana cuya historia se remonta miles de años atrás y que cuenta con una belleza digna de admirar

LA CAPITAL

   El Salvador se caracteriza más por sus paisajes naturales que por albergar espléndidas ciudades. Aunque la capital, San Salvador, posee una mezcla del encanto natural del país con algunas construcciones de gran admiración turística.

   Una de ellas es el Palacio Nacional, declarado Monumento Nacional en 1980. En pleno centro histórico de la capital, en sus alrededores podemos empaparnos de la mezcla de culturas y gentes que alberga San Salvador.

Palacio

   La Plaza de las Américas acoge una de las imágenes turísticas por excelencia del país: el monumento al Divino Salvador del Mundo, considerado símbolo nacional. Esta plaza suele ser el punto de partida de los desfiles durante las fiestas populares.

Divino Salvador

   El Parque Libertad y su estatua en honor a la independencia del país, el Teatro Nacional --el más antiguo de centroamérica--, la Catedral o el Museo de Antropología David J. Guzmán son otros de los principales puntos de interés para los turistas.

   Y si lo que quiere es disfrutar de una divertida noche tomando algo, en la Zona Rosa y en el paseo El Carmen en Santa tecla se respira un agradable ambiente nocturno.

   En cuanto a las maravillas naturales, el municipio de Panchimalco --perteneciente al departamento de San Salvador-- podemos encontrar un lugar que ha inspirado cantidad de mitos y leyendas: la Puerta del Diablo, ubicado en el cerro El Chulo.

   Compuesto por dos elevadas rocas que forman una especie de arco y a más de mil metros sobre el nivel del mar, desde la Puerta del Diablo se puede apreciar el litoral del Océano Pacífico, la Villa de Panchimalco, el lago de Illopango, el cerro de Las Pavas y el volcán de San Vicente.

Puerta Diablo

VOLCANES, LAGOS Y PARQUES: UN PARAÍSO NATURAL

   No solo el departamento de la capital supone un gran atractivo para el turista. Santa Ana es una parada obligatoria para quien quiera disfrutar de la naturaleza que ofrece El Salvador.

   Aquí encontramos el Parque Arqueológico El Tazumal, en donde podemos apreciar las huellas de la civilización maya que habitó el territorio miles de años atrás.

   Por otro lado podemos observar a quien compitió en 2013 por ser la octava maravilla del mundo: el Lago de Coatepeque, de origen volcánico y ubicado en las faldas del volcán Santa Ana. Es considerado uno de los lagos más bellos del mundo.

   Este lago cuenta con una gran extensión en la que puedes practicar varios deportes. Además de su belleza, cuenta con una excelente vista panorámica hacia el volcán de Santa Ana y el Cerro Verde.

Coatepeque

   No hay que olvidar el Parque Nacional Montecristo, que da cobijo a los cerros Brujo, Miramundo y Montecristo, siendo este último un lugar de especial interés --conocido como el 'Trifinio'--, pues en él confluyen las fronteras de El Salvador, Guatemala y Honduras.

   Sus mejores atractivos son sus enormes y frondosos árboles y la fauna que habita en ellos, así como de las orquídeas del conocido como 'Jardín de los Cien Años'.

   Además del Lago de Coatepeque, El Salvador es el hogar de multitud de superficies acuáticas, algunas de ellas de gran extensión, como el Lago de Güija, en la frontera con Guatemala o el de Illopango, el lago natural más grande del país.

   Pero no solo destaca por sus lagos. También por sus numerosas elevaciones montañosas como cerros o volcanes, habiendo más de 20, aunque solo seis de ellos están activos actualmente.

   Como no podemos pararnos a explicar cada uno de ellos, vamos a destacar una de las zonas más espectaculares del país: el complejo de los volcanes, entre los departamentos de Santa Ana y Sonsonate.

   Está formado por tres colosos --Izalco, Santa Ana y Cerro Verde-- además de por dos bellos parques: el Parque Nacional Los Volcanes y el Parque Natural Cerro Verde.

   En las faldas de estos macizos se encuentran varios poblados con herencia étnica y estructuras coloniales, fundiéndose en un destino lleno de tradiciones, historia, naturaleza y aventura.

Santa Ana

   Contemplar hermosas vistas desde los miradores, adentrarse en los bosques y en la abundante vegetación, recorrer largas rutas a pie, hacer escalada... En definitiva, un impresionante complejo que ofrece una gran variedad de actividades para disfrutar de una agradable tarde entre unos temibles gigantes.

TIERRA, LAVA Y... MAR

   Uno de los elementos más bellos que podemos encontrar en El Salvador es el arrecife de coral de Los Cobanos, en la reserva nacional homónima considerado patrimonio natural.

   Pero aparte del coral, formaciones volcánicas, flora y fauna costera abundan por todos lados de este paradisíaco lugar, además de una playa que cuando se levanta el oleaje, se convierte en un lugar ideal para los aficionados al surf.

   Precisamente los amantes de la tabla tienen marcado en su mapa mundi a la nación salvadoreña como un lugar ideal para practicar este deporte por, entre otras cosas, la belleza de sus playas.

   De los 14 departamentos, el de La Libertad es, posiblemente, el más apropiado para practicar surf. En él se encuentran, entre otras, las playas de El Sunzal, El Tunco, El Zonte y Mizata, todo un paraíso para los enamorados de las olas.

Sunzal

Zonte

   Además de para hacer surf, hay otras playas que enamoran por su paisaje --como Los Cobanos. La playa de El Espino, próxima a Usulután, está formado por un delta físico que permite dar un largo paseo varios metros mar adentro.

   El departamento de San Miguel da cobijo a la playa de Las Flores, una cala natural de aguas blancas e impresionantes formaciones rocosas, así como a la de El Cuco, una de las más populares y admiradas por los lugareños.

   La Bahía de Jiquilisco es un área de manglares y bosques salados, refugio de aves y declarado sitio ramsal. Ideal para practicar eco-turismo o para una escapada romántica.

   Otro buen destino para disfrutar de una rato romántico es la Barra de Santiago, en Ahuachapán. Es una de las playas más buscadas por las parejas, que enamora por su lejanía de la ciudad y el contacto con la naturaleza que ofrece.

LA JOYA DE LA CORONA

   Sin duda alguna, si hay una visita obligatoria para todo turista es la Joya de Cerén, una zona precolombina en el departamento de La Libertad. Es uno de los sitios arqueológicos más importantes de Mesoamérica, hasta el punto que es conocido como la 'Pompeya de América'.

   Gracias a este singular hallazgo, declarado Patrimonio de la Humanidad, podemos conocer la vida cotidiana de la comunidad maya que habitó el país, la distribución de sus casas, además de la posibilidad de realizar actividades como la elaboración de utensilios para el hogar o de artesanías.

Cerén

   El recorrido está compuesto por tres áreas de excavación que dejaron a la luz diez estructuras separadas, habiendo 18 en total. En ellas verá dormitorios, cocinas, bodegas o terrenos de cultivo.

GASTRONOMÍA

   Como en muchos países del continente, la gastronomía salvadoreña es fruto de la influencia de diferentes culturas, como la española o el pueblo indígena pipil. Se basa en productos como arroz, maíz, carnes, frutas, verduras, lácteos, pescados y mariscos.

   El plato más típico y uno de los más consumidos por los turistas son las pupusas, elaboradas a mano a base de tortilla de maíz o de arroz. Se puede rellenar con pollo, frijoles, queso o chicharrón --entre otros productos-- para posteriormente freirlas. La variedad solo está limitada por su imaginación y paladar y se puede degustar en cada esquina del país.

Pupusa

También a base de maíz se preparan los tamales, pero cocidos al vapor en hoja de plátano. Suele ir con relleno (carne, frijoles, flor de izote, chipilín...) y se acompaña de una salsa.

Otro plato típico es la enchilada, unas pequeñas tortillas fritas elaboradas con base de maíz y achiote. Se pueden servir con pollo, huevo duro y queso rallado, aunque se pueden utilizar multitud de ingredientes.

Terminando con los postres, uno de los más tradicionales son las quesadillas, una especie de pan elaborado con productos lácteos como queso fresco o cuajada, los cuales le dan un aspecto de pan esponjoso y húmedo.

Otro delicioso dulce son los buñelos o nuégados con chilate, una bebida servida caliente preparada a partir de chile, maíz tostado y cacao y a la que se suele añadir anís, pimienta, jengibre y canela.

En cuanto a bebidas, destacan los batidos y los atoles. El batido es uno de los dulces más comunes en las ferias populares. Se obtiene de la miel de caña de azúcar y por lo general, se adereza con semillas de marañón, ajonjolí y anís.

El atol es una bebida de origen maya, servida caliente y espesada con maicena hecha de algún producto triturado, normalmente de maíz. También se utilizan distintras frutas locales y se puede endulzar con productos como la miel o el azúcar.

Atol

TRADICIÓN RELIGIOSA

El Salvador es un país donde el cristianismo está fuertemente arraigado, hecho que podemos comprobar observando la importancia dada a distintas ceremonias y fechas religiosas como la Semana Santa o el Día de los Difuntos.

Cada 2 de noviembre, es costumbre ir al cementerio para orar y llevar flores a las tumbas de los seres queridos fallecidos, las cuales se marcan con cal y se pintan con cruces. Las letras de las lápidas se vuelven a pintar con colores dorados, plateados u oscuros.

Una tradición muy común son las fiestas patronales de los diferentes pueblos, donde se organizan bailes con música folklore nacional y se saborea un gran banquete. Pero el momento más importante de toda fiesta es la bajada del Divino Salvador del Mundo, celebrado cada 5 de agosto. Se conmemora la transfiguración de Jesús, aludiendo a un capítulo del evangelio de San Mateo.

Esta celebración se inica en la Basílica del Sagrado Corazón, donde el obispo capitalino reflexiona para dar inicio a una procesión que parte con una imagen de Jesús cargada por decenas de personas.

Posteriormente, la figura del Divino Salvador llega a la catedral metropolitana donde se da inicio a la transfiguración. En las afueras de la catedral, se monta una gran estructura en cuya cima se encuentra el Divino Salvador vestido de rojo en un globo terráqueo.

Mientras los feligreses cantan, la escena desaparece dentro del mundo para reaperecer vestida de blanco, emulando al pasaje bíblico de la transfiguración cuando Jesús se encontraba en el monte Tabor.

Fiestas

Por último, uno de lo días más importantes para todo salvadoreño es el Día de la Independencia, celebrado cada 15 de septiembre, durante el cual se celebra la liberación de El Salvador del yugo español con un gran desfile militar.