26 de septiembre de 2015

Los secretos del museo del narco mexicano

   MÉXICO DF, 26 Sep. (Notimérica) -

   Guarda la historia del narcotráfico mexicano y sólo unos pocos privilegiados pueden acceder a él. Se trata del Museo Militar del Enervante, también conocido como el museo del narco, situado en la sede de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de México DF.

   Inaugurado en 1985, pretendía ser un centro de capacitación para los miembros del Ejército y, más recientemente, un lugar que los estudiantes de carreras universitarias afines pueden visitar para documentarse mejor sobre la historia del narcotráfico.

   El Museo de Enervantes, compuesto por un total de diez pequeñas salas, sintetiza la lucha del narcotráfico en el país centroamericano, así como los recursos de los traficantes para cultivar, procesar y transportar la droga.

   Una de las secciones del museo que despierta más interés en los visitantes es aquella que recoge las piezas que pertenecieron a los narcotraficantes de los cárteles más conocidos.

   Cerca de dos decenas de armas doradas, algunas con más de cien pequeños diamantes en la culata y otras con el nombre del sicario grabado en el cañón, residen en las vitrinas de este curioso museo.

   Una de las armas de oro lleva el nombre de Amado Carrillo Fuentes, conocido como 'El señor de los cielos', y que le incautaron las autoridades al desaparecido narco 'El Chapo' en Guatemala.

LOS OBJETOS MÁS SORPRENDENTES.

   Entre los objetos más excéntricos que se pueden encontrar en este lugar destaca una fachada de la casa de un narcotraficante del cártel de Sinaloa, en cuya puerta de madera se encuentra labrado un pistolero, a modo de advertencia.

   Asimismo, la exhibición guarda muestras de distintas drogas, como la marihuana en todas sus formas, anfetaminas y cocaína, además de los escondites más inesperados para ocultar estas sustancias ilegales.

EL LUJO DE LOS LÍDERES DEL NARCOTRÁFICO.

 El lujo de los líderes del narcotráfico también queda latente en este museo, donde también se pueden encontrar móviles de oro, las gafas de sol Christian Dior con patillas doradas del cabeza del cártel de Tijuana, Benjamín Arellano Félix, más conocido como 'El Tigrillo', o el sombrero blanco del operador del cártel de Sinaloa, Javier Torres Félix, apodado como 'El J.T'.

   Un gran número de reliquias que se encuentran vigiladas, como no podía ser de otra manera, por el cuerpo disecado del perro que más droga ha detectado en México, Zuyaqui, que preside la entrada sobre dos pistolas de oro y brillantes que dibujan el logotipo de Versace.

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