27 de agosto de 2009

Teléfonos móviles salvan vidas de inmigrantes perdidos en EEUU

Por Tim Gaynor

TUCSON, EEUU (Reuters/EP) - Perdidos y sin agua en el desierto a pocos kilómetros del suroeste de Tucson, Arizona, un grupo de seis inmigrantes que cruzó la frontera mexicana con la esperanza de una nueva vida en Estados Unidos utilizó un teléfono móvil para pedir ayuda a los servicios de emergencia.

Unos cuantos kilómetros al oeste el mismo día y el mismo mes, otro grupo de cuatro mexicanos perdidos y con temperaturas superiores a los 38 grados centígrados llamaron al servicio de emergencias 911 y pidieron ser rescatados.

Más de 1.000 inmigrantes ilegales son rescatados cada año mientras cruzan hacia Estados Unidos desde México. De acuerdo a las autoridades estadounidenses y mexicanas ellos están utilizando con mayor frecuencia teléfonos móviles para salvar sus vidas.

Anteriormente, la mayor parte de los inmigrantes desconocía que podían usar teléfonos móviles para pedir ayuda. Otros rehuían su porte en caso de que fuesen usados por las autoridades estadounidenses para rastrearlos o simplemente debido a que temían que estos pudieran ser robados.

Agentes de las patrullas fronterizas estadounidenses señalan que los rescates iniciados por las llamadas al 911 se han quintuplicado en los últimos tres años en el área de Tucson, el mayor punto de ingreso para los inmigrantes que van hacia Estados Unidos.

Las llamadas están ayudando a los agentes a rastrear la ubicación de los inmigrantes que a menudo arriesgan la vida al exponerse al calor en una travesía de más de 90 kilómetros.

"La suma de poder ubicarlos un poco mejor al tener teléfonos móviles (...) está ayudando a salvar vidas", explicó Mike Scioli, portavoz de la patrulla fronteriza de la zona de Tucson, que ha rescatado a 460 inmigrantes en los 10 meses que van al 31 de julio.

Las llamadas de emergencia son relevadas por los despachadores de los servicios de emergencia a miembros hispanoparlantes del equipo de Rescate, Trauma y Búsquedea de la Patrulla Fronteriza.

Ellos le preguntan cuantos hay en el grupo, cuál es su condición médica y desde dónde cruzaron en México. Ellos también usan señales en el paisaje para limitar la búsqueda y, cuando está disponible, la tecnología para ubicar las señales de los teléfonos.

"Si tienen una virgen de Guadalupe, comida, agua y un teléfono móvil (...) se sienten seguros", dijo Enrique Enriquez, coordinador para un grupo de protección de inmigrantes llamado Grupo Beta en Nogales, al sur de la frontera.

"Ellos se dicen a sí mismos, 'Estoy protegido, lo conseguiré'", añadió Enriquez.

ESQUELETO CON DOS TELEFONOS

Varios Gobiernos de Estados Unidos han aumentado la seguridad junto a la porosa frontera con México desde mediados de la década de 1990, para contener el flujo de inmigrantes ilegales.

En respuesta, muchos ingresan a zonas del desierto y montañas para intentar llegar al norte sin ser detectados. Cada año cientos mueren durante el viaje.

Si bien el cargar un teléfono puede llevar al rescate de muchos de ellos, incluidos 10 inmigrantes que fueron hallados el 19 de julio, quienes recibieron primeros auxilios y fueron procesados para su deportación, sigue sin ser un medio confiable para salvar vidas.

Enriquez dijo que bandidos, conocidos como "bajadores" en México, suelen robar los teléfonos de los inmigrantes.

Algunos inmigrantes mueren a pesar de portar teléfonos, debido a que terminan demasiado débiles o desorientados como para realizar la llamada mientras están en una zona con poco o nula recepción telefónica.

Entre los artículos que se recuperaron a fines de abril desde los restos del esqueleto de un inmigrante en el desierto cerca del pueblo de Ajo, al suroeste de Tucson, había dos teléfonos celulares mexicanos.

"Encendí uno de ellos y funcionaba", dijo Bruce Parks, forense del Condado Pima, agregando que se encontraba en una zona reconocida por su mala recepción de señal telefónica.

"Si tienes pocas barras o ninguna, no vas a poder hacer ninguna llamada", agregó.