9 de abril de 2019

Una teniente paraguaya deberá cumplir una pena domiciliaria tras solicitar un permiso para amamantar a su hijo

Una teniente paraguaya deberá cumplir una pena domiciliaria tras solicitar un permiso para amamantar a su hijo
CEDIDA / MEDELA - ARCHIVO

MADRID, 9 Abr. (Notimérica) -

La teniente de fragata Carmen Quinteros Giménez, de 33 años, nunca tuvo ninguna falta como militar a lo largo de su carrera castrense, por lo menos hasta que nació su hijo. Ahora, y como consecuencia de ser una madre que quiere amamantar a su hijo, Quinteros deberá cumplir 45 días de arresto domiciliario.

Los hechos se remiten a hace dos años y medio, cuando la teniente se reincoporó a su puesto laboral después de permanecer de baja por maternidad durante seis meses.

Por motivos relacionados con la lactancia del bebé, la militar solicitó a su comandante que le excluyeran de las guardias de 24 horas que tanto ella como sus compañeros llevan a cabo uno de cada tres días. De esta forma, la militar solicitó al entonces almirante Hugo Milciades Scolari Pagliaro, ya retirado, trabajar de 7:00 horas de la mañana a 18:00 horas para cumplir en casa con la lactancia, recoge 'El País'.

Por el contrario, tanto sus superiores como la justicia militar paraguaya le negaron la solicitud, y ella recurrió a la justicia civil.

De esta manera, Quinteros apeló al derecho del niño a recibir alimento correspondiente, consiguiendo que un juzgado de la niñez le diera la razón. Según recoge el citado medio, en palabras de la fiscal de la Niñez de Asunción, Monaliza Muñoz, la denuncia de Quinteros recibía la razón la Convención sobre los Derechos del Niño, la Constitución paraguaya y la ley de lactancia materna de 2015.

Sin embargo, el estatuto del personal militar de 1997 no reglamenta los permisos de maternidad y deja la decisión en manos del comandante.
"Los comandantes tenían la facultad de conceder esos permisos. Ninguno accedió. Pero el niño no deja de ser niño porque su mamá sea militar", dice Muñoz a 'El País'. "Es un derecho del niño, no solo de la madre, porque puede afectar a su salud. Ella no ha violado ningún reglamento, ha cumplido con todos los servicios, solo se trataba de adecuar su jornada laboral", añadió la fiscal.

Se inició un pulso entre la justicia civil y la militar.

Ante los hechos, el comandante responsable de Quinteros respondió enviándo a otra unidad operativa a la teniente, quien en su nueva posición debía cumplir con permanencias de hasta 32 horas en el cuartel.

La problemática saltó al escenario público, suscitando movilizaciones y debates públicos, por lo que los superiores de Quinteros decidieron denunciárla por calumnias. Un 'habeas corpus' del Defensor del Pueblo evitó dicha denuncia, pero este lunes la Corte Suprema de Justicia de Paraguay ha dado la razón al tribunal militar que juzgó en su momento el caso de la teniente.

De esta forma, ahora Quinteros está obligada a cumplir con 45 días de prisión domiciliaria, una sanción que la ministra de la Mujer, Nilda Romero, considera "fuera de tiempo" y califica como "un mal precedente". Actualmente, a la teniente Quinteros únicamente le queda recurrir a instancias internacionales.

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