Tijuana, el núcleo del turismo sexual infantil en México

Tijuana, el núcleo del turismo sexual infantil en México
7 de octubre de 2018 REUTERS / KAI PFAFFENBACH

CIUDAD DE MÉXICO, 7 Oct. (Notimérica) -

La ciudad mexicana de Tijuana se ha convertido durante la última década en el centro más álgido de la prostitución de México, una situación muy preocupante ya que los 'trabajadores' sexuales no son solo adultos, sino también niños.

Lo cierto es que cada vez más menores son obligados a ofrecer todo tipo de servicios sexuales en esta ciudad, algo que tristemente se ha convertido en un atractivo turístico tanto para los ciudadanos locales como para los extranjeros, sobre todo para los estadounidenses.

A pesar de que la trata de seres humanos está catalogada como delito, las redes de tráfico sexual de menores están cada vez más extendidas e incluso son promocionadas, aunque de forma ilegal, a través de las redes sociales.

El secretario de Seguridad Pública de Tijuana, Gerardo Manuel Sosa, asegura que "la coordinación y el intercambio de información con las corporaciones americanas hace que el desarrollo de estas técnicas sean más difíciles. También existe un contacto con los hoteles, porque estas personas que vienen obviamente tienen que ir a algún lugar y en alguna ocasión nos han dado información de alguna persona extranjera sospechosa".

Uno de los casos más escalofriantes ocurrió a principios del año 2016 cuando el FBI detuvo a un ex seminarista estadounidense que buscaba a través de plataformas online mantener sexo con menores en Tijuana. Una vez detenido en la ciudad mexicana, los agentes federales encontraron entre sus pertenencias dos teléfonos móviles y una maleta con ropa de bebé, somníferos, botellas, dulces, juguetes y lubricante íntimo.

De acuerdo con los testimonios de algunos menores que han conseguido alejarse del control de los proxenetas, los puntos de encuentro entre los pederastas y las víctimas son algunos de los cafés con acceso a Internet que se localizan a lo largo de Tijuana. En ellos, los niños esperan jugando al popular videojuego 'Candy Crush' hasta que alguien llega y demanda sus servicios.