9 de octubre de 2015

Los últimos momentos y recuerdos de Ernesto 'Che' Guevara

   

   MADRID, 9  Oct (Notimérica)

   Un día como hoy, en 1967, era ejecutado uno de los revolucionarios más influyentes de la historia: Ernesto Guevara. Más conocido como el 'Che', este argentino fue, junto a Fidel Castro, uno de los principales artífices de la Revolución cubana de 1959 contra la dictadura de Fulgencio Batista.

   Su participación en la Batalla de Santa Clara (1959) fue vital para el éxito de la revolución, pues esta región era el último bastión del gobierno para llegar a la capital, La Habana. Tras la exitosa batalla, el 1 de enero de 1959 el dictador huía de la isla y la revolución triunfaba.

   Tras una estancia en Cuba, el 'Che' decidió abandonar el lugar y, tras pasar por diferentes países como El Congo, Tanzania o República Checa, decidió partir a Bolivia, donde llegó en 1967. Este viaje posteriormente supondría el comienzo del fin del guerrillero.

   El país sudamericano estaba dirigido por la dictadura militar del General René Barrientos. Allí, el argentino y su compañero Fidel establecieron un grupo guerrillero con el fin de derrocar al dictador, la Guerrilla de Ñancahuazú, que más tarde tomaba el nombre de Ejercito de Liberación Nacional de Bolivia (ELN).

   Para conmemorar el 49 aniversario de la muerte del afamado guerrillero, desde Notimérica hemos recogido algunos de los momentos más importantes de su vida y de su correspondencia personal durante sus últimos días. 

LA CAÍDA DEL 'CHE'

   Los enfrentamientos armados comenzaron a partir del 23 de marzo de 1967. Pero el grupo empezó pronto a ser duramente castigado. No lograron encontrar el apoyo de los campesinos, ajenos por completo al movimiento. Sin ningún respaldo popular en el mundo rural, y sin apoyo en las grandes ciudades por el rechazo de las organizaciones políticas comunistas, las posibilidades de éxito cada vez eran más bajas.

   El 3 de abril, Guevara decidió dividir el cuerpo en dos columnas, con Juan Acuña Núñez, alias Joaquín, al mando de la segunda. Los dos grupos jamás se encontraron. El 20 de abril, dos miembros de la guerrilla fueron capturados, Régis Debray y Ciro Bustos. Ambos fueron torturados hasta conseguir, con éxito información importante sobre sus compañeros.

   A finales de abril, el Ejército boliviano consiguió bloquear la salida de los guerrilleros hacia el Río Grande, obligándoles a cruzar la montaña. El argentino escribió en su diario: "El aislamiento sigue siendo total; las enfermedades han minado la salud de algunos compañeros, obligándonos a dividir fuerzas, lo que nos ha quitado mucha efectividad; todavía no hemos podido hacer contacto con Joaquín; la base campesina sigue sin desarrollarse; aunque parece que mediante el terror planificado, lograremos la neutralidad de los más, el apoyo vendrá después. No se ha producido una sola incorporación".

   En agosto el campamento de Ñancahuazú fue tomado por el Ejército. Por si fuera poco, Estados Unidos había enviado a dos agentes de la CIA para buscar al 'Che' y, a finales de mes, la segunda columna comandada por 'Joaquín' fue asaltada, resultando todos muertos salvo uno, José Castillo, que fue capturado y torturado.

   Totalmente aislados, el grupo del líder argentino decidió dirigirse hacia la zona de La Higuera, pero gracias a la información aportada por los lugareños, El ejército conocía perfectamente los movimientos de la guerrilla. Pronto fueron encontrados y, en otra emboscada, otros compañeros resultaron muertos.

   Mientras los que quedaban intentaban escapar por la Quebrada del Yuro, se toparon el mismo grupo que anteriormente habían asaltado a los guerrilleros, unos Rangers bolivianos. Tras una intensa batalla, Guevara resultaba herido y capturado junto algunos compañeros, mientras que otros consiguieron escapar.

   Harry Villegas (Pombo), uno de los cinco supervivientes, narra así lo sucedido: "Yo pienso que él pudo escapar. Pero traía un grupo de gente enferma que no se podía desplazar a la misma velocidad que él. Cuando el Ejército comienza la persecución, decide pararse y dice a los enfermos que sigan. Entretanto el cerco se va cerrando. Sin embargo, los enfermos logran salir. O sea, el enemigo fue más lento que los enfermos. A los que venían en la persecución directa, el Che los aguanta. Cuando él va a continuar, el cerco se cerró y entonces se produce el enfrentamiento directo. Pero si él hubiese salido con los enfermos, se habría salvado".

   El 9 de octubre, el presidente Barrientos ordenaba la ejecución del revolucionario. Un agente de la CIA llamado Félix Rodríguez transfirió la orden al Sargeto Mario Teran, quien finalmente ponía fin a la vida de Ernesto Guevara, 'El Che'.

   El propio Teran narraba así sus últimos instantes de vida. "Cuando llegué, el Che estaba sentado en un banco. Al verme dijo: 'Usted ha venido a matarme'. Yo me sentí cohibido y bajé la cabeza sin responder [...] En ese momento vi al Che grande, muy grande, enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Sentía que se echaba encima y cuando me miró fijamente, me dio un mareo. Pensé que con un movimiento rápido el Che podría quitarme el arma. '¡Póngase sereno --me dijo-- y apunte bien! ¡Va a matar a un hombre!'. Entonces di un paso atrás, hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé la primera ráfaga [...] Recobré el ánimo y disparé la segunda ráfaga. Ya estaba muerto."

   Antes de su muerte, Guevara había mandado distintas cartas a sus queridos despidiéndose de ellos. Entre ellos, sus hijos, sus padres y su esposa.

CARTA A SUS HIJOS

   Fechada en 1965, antes de partir a Bolivia:

   "Si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté entre ustedes [...] Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario. Hasta siempre hijitos, espero verlos todavía. Un beso grandote y un gran abrazo de Papá".

CARTAS A SU SEGUNDA ESPOSA, ALEIDA MARCH

   Fechada 1966 en Ñancahuazú, la última que la mujer recibe:

   "Te podría decir que te extraño hasta el punto de perder el sueño, pero sé que no me creerías de manera que me abstengo. Pero hay días en que la morriña avanza incontenible y se posesiona de mí. En Navidad y Año Nuevo, sobre todo, no sabes cómo extraño tus lágrimas rituales, bajo un cielo de estrellas nuevas que me recordaba lo poco que le he sacado a la vida en el orden personal. De mi vida aquí poco se puede decir, el trabajo me gusta pero es excluyente y a veces un poco cansador. Estudio cuando me queda tiempo y sueño en algunos instantes; juego ajedrez, sin contrincantes de categoría y camino bastante. Dale un beso a los pedacitos de carne, a todo el resto y recibe el beso preñado de suspiros y otras congojas de tu pobre y pelado Marido."

   Previamente, antes de partir de Bolivia, le dejó otra carta:

   "Adiós, mi única, no tiembles ante el hambre de los lobos ni en el frío estepario de la ausencia del lado del corazón te llevo y juntos seguiremos hasta que la ruta se esfume"

CARTA A SUS PADRES

   Despedida en 1965:

   "Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante; vuelvo al camino con la adarga al brazo... Muchos me dirán aventurero, y lo soy; sólo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades..."