12 de noviembre de 2019

¿Cómo influye la alimentación durante el embarazo en el desarrollo de obesidad infantil?

¿Cómo influye la alimentación durante el embarazo en el desarrollo de obesidad infantil?
Un estilo de vida sano durante el embarazo podría contribuir a evitar la obesida - ISTOCK - ARCHIVO

MADRID, 12 Nov. (EUROPA PRESS) -

La alimentación de una mujer y la forma en que esta cuida su salud cardíaca durante su enbarazo influye sobre la salud cardiovascular de su bebé y sobre el peso que este tendrá años más tarde, pudiendo relacionarse con el desarrollo de obesidad infantil, de acuerdo con dos estudios presenados en la 'American Heart Association's Scientific Sessions 2019', uno de la Universidad de Chicago y otro de la Universidad de Tennessee, ambas de Estados Unidos.

Los estudios identificaron los factores saludables y nutricionales que durante el embarazo parecían estar relacionados con la salud de un niño cuando este ya es mayor, subrayando el impacto a largo plazo de la alimentación que sigue la madre durante el periodo de gestación.

"El embarazo es una época perfecta para que las mujeres se centren en seguir un estilo de vida cardiovascular saludable", ha comentado el director de la Asociación Americana para la prevención del Corazón, Eduardo Sánchez. "Estamos aprendiendo más cada día sobre cómo los hábitos saludables de la madre y sus elecciones en cuanto a la comida pueden influir tanto dentro del útero como después del nacimiento", ha añadido.

Así, según el experto, los niños que tienen entre 10 y 14 años tienen más probabilidad de tener una buena salud cardiovascular si sus madres la tienen durante el embarazo, de acuerdo con el estudio llevado a cabo por la Universidad del Noroeste de Chicago.

Usando datos de otro estudio anterior, que incluía a 877 parejas de madres con niños de nueve centros sanitarios de seis países diferentes, estos investigadores registraron que clasificaron la salud de las mujeres embarazadas en baja, media y alta en función del porcentaje de cumplimiento de patrones como el peso, el consumo de tabaco, la cantidad de azúcar en sangre, los niveles de colesterol y la presión arterial. De 10 a 14 años más tarde, la salud cardiovascular de esos niños se registró en función de los mismos parámetros, exceptuando el tabaco.

Observaron que las madres que tenían la mejor salud cardiovascular durante la gestación tenían los niños con los corazones en mejor estado, tanto en su infancia como en su adolescencia. En cambio, las madres con una menor salud cardáica tuvieron niños con un estado de salud significaticativamente peor en dichas edades. "Estábamos sorprendidos de lo fuerte que era esta relación", señala la autora del estudio, Amanda M. Perak.

EVITAR LA COMIDA RÁPIDA DURANTE EL EMBARAZO

Por todo ello, comer comida rápida en exceso (fritos, mayonesa o bebidas azucaradas) durante el segundo trimestre de embarazo podría estar relacionado con problemas de obesidad del niño a los cuatro años, de acuerdo con la investigación llevada a cabo por la Universidad de Tennessee (Estados Unidos).

"Estos descubrimientos son muy importantes", afirma el líder de este estudio, Zunsong Hu. "Los estudios sobre animales muestran que el consumo de comida basura en el útero lleva a una mayor preferencia por los alimentos grasos, azucarados y salados cuando el niño crece, aumentando así el riesgo de obesidad", ha explicado el autor. No obstante, añade que aún son necesarios estudios futuros para validar estos resultados.

Hu ha destacado que el consumo de comida sana durante el embarazo podría ser un método efectivo de prevención de la cada vez más creciente obesidad infantil. "Nuestro estudio sugiere que las mujeres embarazadas deberían moderar las ingestas de alimentos fritos y azucarados para disminuir el riesgo de obesidad en sus hijos", ha apuntado.

En el estudio han participado 1.257 mujeres, quienes completaron cuestionarios sobre hábitos alimenticios para evaluar las cantidades de comidas que consumían durante el embarazo. El estudio identificó una tendencia en las participantes, pero recomiendan cautela porque ello no prueba una relación causa-efecto.