15 de julio de 2009

Presidenta Argentina dice es apresurado medir magnitud epidemia

BUENOS AIRES (Reuters/EP) - La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, dijo el miércoles que aún es temprano para medir el impacto de la epidemia de gripe H1N1 en el país, el cual con 137 fallecidos es el segundo en cantidad de personas muertas a nivel mundial por la enfermedad.

En pleno invierno austral, Argentina lucha para contener el avance de la nueva cepa de influenza, cuyo brote abarrotó los hospitales de pacientes y desató una ola de temor y confusión entre la población.

"Si tenemos en cuenta que morían 4.000 personas por año de las enfermedades de tipo influenza (...) es apresurado hacer diagnóstico si somos el primero, el segundo, o el tercer país. No me gustan esos rankings", dijo Fernández durante un acto público en Buenos Aires, sin explicar a qué período se refería en cuanto a los fallecimientos.

"Argentina sube en el ranking porque es la que cuenta realmente todas las cifras", añadió.

Buenos Aires será sede a partir del mediodía de una cumbre de ministros de Salud de seis países sudamericanos para analizar medidas coordinadas en la región. Además de la nación anfitriona, estarán representados Brasil, Bolivia, Chile, Uruguay y Paraguay.

Las autoridades argentinas fueron criticadas por llevar adelante una elección nacional legislativa cuando la enfermedad ya se había instalado en el país y también por una falta de coordinación a nivel nacional que llevó a numerosos distritos a adoptar medidas de distinta severidad en forma unilateral.

Esa deficiencia fue reconocida por el ministro de Salud, Juan Manzur.

Las clases fueron suspendidas a nivel nacional por un mes, un lapso que incluye a las vacaciones invernales, y varias provincias declararon la emergencia sanitaria.

El Departamento de Estado envió el martes un mensaje de alerta a los ciudadanos estadounidenses considerados entre los grupos de riesgo para que consulten con sus médicos antes de viajar a Argentina.